Opinión

Se enciende la campaña electoral mexicana

Viernes 15 de junio de 2012
Los cuatro candidatos a la Presidencia de México se encuentran en la recta final para el gran día, el 1 de julio, en donde millones de mexicanos decidirán con su voto quién será el sucesor de Felipe Calderón y el heredero de un país económicamente prometedor pero con la lacra de la violencia y el narcotráfico como handicap.

Hasta el momento, las encuestadoras dan como favorito al joven candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto como ganador, gracias a una ventaja de 10 puntos con respecto a su contraparte, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien ha ganado impulso en las últimas semanas gracias al movimiento estudiantil “Yo Soy 132”, y a que ha dosificado su imagen de cara al electorado indeciso, mostrándose un político que anda más por la senda del centro y que busca implantar un modelo a la brasileña a la par del mandatario peruano, Ollanta Humala, que un futuro aliado de líderes más radicales como Daniel Ortega o Hugo Chávez, a con quienes suele ser comparado.

Sin embargo la juventud de Peña Nieto o la veteranía de López Obrador no han servido de mucho para convencer a un electorado que muestra síntomas de cansancio hacia sus políticos. En un estudio sobre imagen e impacto de los candidatos presidenciales divulgado esta semana, los mexicanos reconocen las cualidades de sus líderes, pero admiten que ante sus ojos todos “mienten”. Esto se traduce que ni el apuesto líder del PRI con su primera dama de novela, ni el carismático representante del Partido Revolución Democrática, no siembran la confianza que demanda un país con profundos problemas internos.

Habrá que esperar qué decidirán los mexicanos el próximo 1 de julio, si depositar su fe a un histórico PRI que busca reinventarse y lavar su imagen con nuevos rostros, o se la juega con un cambio de dirección.