En 2007, el año en que estalló la crisis, la renta per cápita en España era del 105 por ciento de la media europea. Es decir, cinco puntos porcentuales sobre la media. El año 2009 habíamos caído ya al 103 por ciento, y en 2010 a la media de la UE.
. Los últimos datos, de 2011 muestran que ya estamos por debajo de la media europea: en el 99 por ciento. España no es el único país de la UE que está sufriendo una crisis económica. Pero está afectando más a nuestro país que a otros.
Es más, el decrecimiento en España este año va a ser más profundo en España que en el resto de la UE. Y, así como Europa estará creciendo en 2013,
España seguirá con un saldo negativo en la evolución de la producción. Es decir, que seguiremos cayendo en renta per cápita en comparación con la UE al menos dos años más. Ahora estamos en el 99 por ciento de esa media. ¿En qué estaremos en el año 2013? No sabemos ni siquiera si en 2014 dejaremos de caer en comparación con nuestros vecinos.
Esta caída en la llamada, en otro tiempo, “convergencia con Europa”, deja al milagro económico español en sus términos. Fuése, y no hubo nada. Aunque algo sí que queda.
Nos queda un Estado mucho más grande, no más eficaz, sí más generoso en el reparto de los favores a grupos sociales. Un Estado que ahora no podemos mantener. Nos queda el hecho de que algunas empresas han aprovechado esas facilidades de financiación para adquirir otras empresas fuera, y crecer internacionalmente. Nos queda que la llegada masiva de inmigrantes ha permitido que muchas mujeres se incorporen, masivamente, a la población activa. Lo cual permitió que pasásemos de 12 a 20 millones de trabajadores.
Pero el grueso del milagro económico fue una locura colectiva que se ha plasmado en centenares de miles de casas que no queremos, y en una fuerza laboral inadecuada para las necesidades del por venir.
Para pagar esa locura nos hemos endeudado como si no hubiese futuro. Ese futuro ya está aquí y resulta que tenemos que pagarlas, mientras reconocemos que somos mucho menos productivos de lo que creíamos.
Alemania, que en 2010 tenía una renta per cápita 18 puntos porcentuales por encima de la media, en 2011 está en 20 puntos por encima. Portugal, por el contrario, ha perdido tres puntos (pasa de una renta per cápita que es el 80 por ciento de la media comunitaria en 2010 al 77 en 2011), e Irlanda pierde uno: del 128 al 127.