Crónica política
Jueves 28 de junio de 2012
Arranca la Cumbre Europea más crucial para la UE desde su existencia. Ni los grandes debates de hace una década sobre la preponderancia política de cada país y la capacidad de poder que cada uno podía tener a la hora de tomar decisiones, que pusieron a la Unión en una situación crítica, son comparables a lo que está en juego ahora, ya la propia supervivencia del proyecto comunitario común.
Es la gran hora de Europa, en letras mayúsculas, como señalan los analistas políticos consultados por este diario, si quiere ser una potencia mundial o simplemente un conglomerado de países con intereses comunes en determinados aspectos. Las mismas fuentes destacan la paradoja que supone que si el principio de esta unión europea fueron motivos económicos, sea una crisis económica la que pueda hacer saltar por los aires este gran proyecto y que ha destapado que “momentos de crisis cada país va a lo suyo, empezando por los que se consideran las locomotoras europeas, Alemania y Francia, que al final van a defender sus propios intereses nacionales”.
Hasta tal punto Europa se la juega, que el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que espera que los líderes europeos “tomen alguna decisión” para garantizar la sostenibilidad de la deuda de los países del euro. Dudas y más dudas planean todavía sobre este Consejo Europeo, al que se llega con Alemania, que al fin y al cabo es quien tiene el dinero en Europa, enrocada en defender su política de austeridad hasta el final, aunque esta estrategia ponga en peligro a dos los puntales de la UE, España e Italia.
Rajoy ha asegurado a su llegada a Bruselas que España “está financiando su deuda a una precios demasiado elevados”, que al final serán insostenibles para nuestro país. El presidente del Gobierno ha afirmado que “en estos momentos el precio del crédito a España es evidentemente muy caro y creo que la Unión Europea y la Unión Económica y Monetaria tiene que ser conscientes de que estos es así, y de que alguna decisión habrá que adoptar”.
Sobre la posibilidad de que las ayudas al sistema financiero español procedentes de los fondos europeos, vayan directamente a los banco sin pasar por el Estado, a través del FROB, Rajoy ha subrayado que es una de las posibilidades que están abierta. Pero como destacan las fuentes consultadas, “parece que aquí nadie sabe las reglas del juego porque hace una semana esta posibilidad se descartaba desde el propio Ejecutivo u desde el PP porque legalmente es inviable, al ir contra lo establecido en el Tratado de la Unión”. A no ser, señalan los mismos medios, que la UE esté dispuesta “a un cambio de estas características, que en cualquier casos tardaría años, teniendo en cuenta su lentitud a la hora de tomar decisiones y luego aplicarlas”. “Uno de los grandes problemas de Europa”, recalcan las mismas fuentes.
En Madrid, el Gobierno y el PP se han llevado una buena noticia, al aprobar definitivamente el Congreso de los Diputados la reforma laboral presentada por el Ejecutivo, no solo con los votos populares y de los partidos “afines”, como UPN y Foro Asturiano, sino también con los de Convergencia y Unió. Apoyo este último que sirve al Gobierno para, según los analistas consultados por “El Imparcial”, asegurar que no está solo en el Parlamento, “tal y como el PSOE, Izquierda Plural y otros partidos de la oposición intentan hacer ver”.
La ministra de empleo, Fátima Báñez, ha reiterado que esta reforma está dirigida a conseguir “confianza y empleo” para respuesta a los cinco millones de españoles que están en el paro.
Por otra parte, el PP y el PSOE han alcanzado un acuerdo para la renovación de los magistrados del TC y de otros tres órganos constitucionales, el Tribunal de Cuentas, la Junta Electoral Central y el Defensor del Pueblo. Acuerdo al límite, pues el plazo se cerraba mañana, y sobre nombres que a la hora de escribir estas líneas no habían trascendido, a la espera de que ambos partidos los hagan públicos este viernes.
Acuerdo que, desde el punto de vista político, según las fuentes políticas consultadas, supone un avance, al conseguir el PP y el PSOE un acuerdo sobre una cuestión tan sensible como ésta, y más después de la gran polémica originada por el cambio legislativo que los populares tuvieron que hacer para nombrar a un presidente de RTVE, tras el bloqueo durante meses por parte de los socialistas para renovar el consejo de administración de esta corporación y elegir un presidente de consenso.
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