Economía

Por primera vez la renta no cubre el consumo

Crónica económica

Martes 03 de julio de 2012
Resultado de ello es un desahorro de 911 millones de euros, el 0,6 por ciento de la renta disponible. Este dato es preocupante. Pero el ahorro es un dato muy estacional, varía mucho con la época del año. Y por eso, aunque sea menos indicativo de la evolución más reciente, lo es más en conjunto la media móvil; es decir, la media de los últimos cuatro trimestres. La tasa de ahorro del último trimestre de 2009 fue del 24,7 por ciento, y la media móvil, del 18,8 por ciento. Esa media ha ido cayendo hasta situarse, en el año que concluye en marzo de 2012, en el 10,8 por ciento. Estos datos son congruentes con el estancamiento y luego la caída de los ingresos, pero muestran una reticencia a ajustar el nivel de vida a la verdadera situación económica.

También explica un aspecto importante de las finanzas de los hogares. Están reduciendo su endeudamiento. Pero lo hacen muy lentamente. También este martes se han conocido datos al respecto, aunque éstos los ha publicado el Banco de España. En diciembre del año 2009, los hogares se habían endeudado por valor de 903.342 millones de euros. En mayo de este año, último mes para el que hay datos, ese apalancamiento se había reducido hasta los 854.616 millones. La tasa de descenso interanual de endeudamiento es baja (-2,8 por ciento), pero lo cierto es que ha ido creciendo según avanzaba el ciclo. Era del -0,3 por ciento en enero de 2011, alcanzó el -2,0 por ciento el pasado octubre, y llegó al -2,9 por ciento en abril.

Estos datos, un tanto fríos, se combinan muy bien con un informe que también se ha publicado este martes. Lo elabora Cetelem, un banco de crédito al consumo, y está basado en una encuesta realizada en toda Europa. Recoge que en la Europa oriental “aún prevalece la esperanza de que vendrán días mejores en los que el nivel de vida aumente aunque sea a costa de trabajar más”. Pero en la parte occidental “las clases medias esperan mantener su nivel de vida mediante la reducción de algunos gastos, sobre todo de las partidas destinadas a la economía diaria”.

En España no estamos dispuestos a ahorrar en educación y sanidad, lo que da una idea de la importancia que le damos a estos aspectos de nuestras necesidades en general. Reducimos las partidas destinadas a alimentos y bebidas (del 22 al 14 por ciento entre 2009 y 2010) y los transportes (del 15 al 12 por ciento), mientras que aumenta la vivienda, el agua la electricidad, gas y demás, del 12 al 30 por ciento, según datos del INE recogidos por Cetelem. El 61 por ciento de los españoles (más que la media europea, un 52 por ciento) cree que su nivel de vida se ha frenado en los últimos doce meses. A la pregunta de en dónde ha reducido su consumo, las respuestas más frecuentes son ropa (81 por ciento), ocio (81 por ciento), acondicionamiento del hogar (42) gasolina y electricidad (41 por ciento) y alimentación (40). El 70 por ciento de los europeos ya se sacrifica para no reducir el gasto de sus hijos.

Por lo que se refiere al futuro, el 41 por ciento de los españoles dice querer ahorrar más, por una media de los países estudiados del 33 por ciento. Bien es cierto que el año pasado el 40 por ciento de los españoles dijo querer ahorrar más, y como hemos visto no ha logrado hacerlo. Con todo, esta encuesta muestra que prevalece la conciencia entre los españoles de que es necesario ajustar los gastos por la severidad de la crisis económica.

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