Economía

Nuevas medidas de ajuste, ¿serán suficientes?

Crónica económica

Miércoles 11 de julio de 2012
A pesar de que en marzo ya se realizó el mayor ajuste fiscal de la historia de España, este miércoles el Gobierno ha vuelto ha anunciar unas duras medidas económicas para cumplir con los objetivos marcados por Bruselas tras la ayuda europea a nuestro país. ¿Es un esfuerzo suficiente?

65.000 millones de euros. Grosso modo, el 6,5 por ciento del PIB de un año, pero en un esfuerzo repartido en dos ejercicios. Los recortes de marzo no eran suficientes. España sigue sin controlar el déficit. Por eso adopta estas nuevas medidas. Porque todavía tiene la capacidad de controlar el futuro de España.

Bien es cierto que estas medidas las adopta Bruselas, no España, porque Mariano Rajoy carece del arrojo o del patriotismo necesarios para hacerlas suyas. Pero ha sido él quien ha dado la cara en el Parlamento por las medidas. No nos vamos a detener en ellas, porque eso ya se ha hecho aquí.

Ahora vamos a plantearnos la cuestión: ¿están bien encaminadas? Y si fuera el caso, ¿sería un esfuerzo suficiente? Vamos primero a traer dos opiniones contrarias tanto a las medidas como a la interpretación de la política de austeridad que se ofrece en estas crónicas. La primera es un peaje ya obligado por el blog de Paul Krugman. El economista dice que “las medidas de austeridad no tienen ningún sentido”. Nuestro país tiene “un problema en tres niveles”. El primero, el de los bancos. El segundo, el déficit fiscal. Y el tercero, la competitividad. Es este último problema, dice Krugman, lo que agrava el segundo.

¿Cómo mejorará España su competitividad? Ya que no con una devaluación monetaria, lo hará con una devaluación interna. “Seamos francos y brutales: La estrategia europea consiste básicamente en que los países endeudados alcancen una devaluación relativa por la vía del alto desempleo”. Es una afirmación enigmática, esta. Porque se podría liberalizar el mercado de trabajo, y el ajuste se haría en los salarios, no en los despidos. Y eso nada tiene que ver con la necesidad de una devaluación interna.

Segundo keynesiano de la tarde. TheEconomist, ese semanario socialdemócrata, que linda con el fabianismo, vuelve no ya al Keynes de la Teoría General, sino al del Tratado sobre el Dinero. Krugman dice que el ahorro de 65.000 millones de euros será menor por la incidencia que tenga el propio ajuste en la actividad económica, pero se quedará en 40.000 ó 45.000 millones efectivos. TheEconomist dice que “no puede haber mucha confianza en que haya ninguna mejora fiscal dado el impacto cíclico que tendrá en los ingresos y el congruente impacto sobre los bancos, lo que podría convertirse en nuevas obligaciones soberanas”.

Abandonemos esta página pronto, pero antes detengámonos en un juicio político que, aunque probablemente también sea falaz, sí es interesante. Dice: “De todos modos, no importa (…). El propósito es demostrar la disposición a sufrir lo suficiente como para convencer a Alemania que se merece la pena que asuma los riesgos” de ayudarnos.

¿Hay alguien en la sala que sepa que gastar menos es parte de ajustar el nivel de vida al nivel de ingresos? Luis Garicano: “El ajuste anunciado hoy es enorme, y junto con el del presupuesto del 2012, que acaba de ser aprobado, es de una magnitud descomunal. Desgraciadamente, es la última oportunidad para España (…).Si esto no sale, no tenemos solución. Así que el gobierno ha hecho muy bien en tomar decisiones dolorosas y difíciles, aunque hubiera sido bueno que las tomara mucho antes. Ahora a esperar a las reformas estructurales pedidas por la comisión, incluidos los servicios profesionales, sector en el que España puede crear mucho empleo”.

¿Están bien encaminadas? Por lo que se refiere al recorte de gasto, por supuesto. ¿Serán suficientes? No, si no vienen acompañadas de las medidas de liberalización de la economía que menciona Luis Garicano.

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