Economía

España necesitará más apoyo exterior

Crónica económica

Viernes 13 de julio de 2012
Un reciente informe del banco Goldman Sachs muestra que nuestro país seguirá necesitando ayuda por parte de las instituciones europeas en los próximos trimestres. E incide en que para ganar competitividad, nuestra economía tiene que facilitar la transición hacia sectores exportadores. Por José Carlos Rodríguez

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, dijo no hace mucho en el Parlamento que el verdadero problema de la economía española reside en el montante de su deuda exterior: Una deuda bruta del 160 por ciento del PIB, y neta del 90 por ciento del PIB. Goldman Sachs, en un informe dado a conocer este viernes, coincide con ese análisis. Señala que España ha pasado por “una fase de acumulación de deuda” excesivo “y una muestra actual de parada repentina en el crédito al sector privado”. Si el impacto no ha sido brutal es porque ha habido un apoyo de otras instituciones, “principalmente el BCE”, que han ayudado a nuestra economía a asumir ese golpe.

La principal conclusión del banco es, por ponerlo en sus propias palabras, que “si bien la estabilización de la deuda externa es posible dentro de unos supuestos realistas, creemos no obstante que (dado el gran montante de su deuda inicial más las rigideces estructurales que impiden el proceso de ajuste), es probable que España requiera de un apoyo externo añadido en los próximos trimestres. Y afina algo más a qué se refiere al afirmar que “según nuestro punto de vista, las transferencias implícitas en la utilización del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para apoyar a los bancos españoles debería extenderse más allá de los bancos para ofrecer una protección añadido frente a las presiones de los mercados”.

Goldman Sachs hace propias las previsiones del Fondo Monetario Internacional en el sentido de que España estabilizará la deuda externa en 2016. Pero ahora tiene que ajustar su economía. Y en este punto GS hace una apreciación muy interesante y relevante, y en la que no siempre se incide. La vamos a recoger de sus propias palabras: “La necesaria mejora en la productividad no es sólo una cuestión de una reducción de los salarios. Se refiere, y esto es crucial, a una reestructuración de la economía desde los sectores que no se pueden comercializar en el exterior (tales como la construcción) hacia los sectores exportables que fueron expulsados durante la era del boom. La competitividad, por tanto, no pasa por bajar los salarios en conjunto, sino, lo que es al menos igual de importante, en el cambio de los salarios y de los precios relativos para que la economía se reestructure”. Es el famoso cambio de modelo del que se habló desde el gobierno anterior sin que, eso sí, hiciese nada al respecto.

Resulta interesante la observación de Goldman Sachs que indica qué hubiera ocurrido si España hubiera tenido que recurrir sólo a su ahorro nacional para sostener financieramente toda la demanda de la época del boom: “Entonces, los tipos de interés real a los que se enfrentarían los hogares, las empresas, y los bancos españoles habrían crecido de forma significativa, lo que habría moderado el boom y habría reducido el sobrecalentamiento” de la economía. Cierto todo ello.

Pero hay un elemento más. El aumento de los tipos de interés haría más atractivo el ahorro, lo cual también habría facilitado que se cumpliesen más cumplidamente los deseos del mercado, y evitando esa burbuja. Es interesante, porque el supuesto que plantea Goldman Sach coincide con el funcionamiento de una economía de mercado. En contra de lo que se dice habitualmente, los mercados financieros están muy regulados, y en especial están manipulados por los bancos centrales, que fijan los tipos de interés a niveles arbitrarios, no siempre coincidentes con los que hubieran prevalecido en el mercado.

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