Críticas de Teatro

Aguirre y Pericles, promotores de las artes

El chivato

Viernes 18 de abril de 2008
En aquel tiempo el gobierno –como el de Madrid- por iniciativa de Pericles, contribuía con un óbolo para sufragar el precio total de la entrada al teatro. También pagaba el gobierno un óbolo a cada espectador de cualquier edad que, poco pudiente, no podía permitirse el dispendio de merendar, mientras se representaba la función costeada por los “Coregas”, unos ricos que pagaban para el sostenimiento del teatro.

Pericles comenzó un ambicioso proyecto que propició la construcción de muchas estructuras en la Acrópolis de Atenas, incluyendo el Partenón y otros monumentos. Su programa renovó y embelleció la ciudad, a la vez que dio empleo a miles de ciudadanos e inmigrantes de otras ciudades de Grecia.[] Además, Pericles defendió hasta tal punto la democracia que algunos le consideran populista.[ En su época hallaron su colosal esplendor Sófocles y Eurípides, máximas figuras del teatro griego y destacados colaboradores del círculo de Aspasia, la que fuera amante de Pericles hasta la muerte de este en 429. Aspasia fue maestra de retórica y tuvo enorme influencia en la cultura y la política de Atenas.

Atenas no es Madrid ni aquella antigua Grecia se parece a la España de nuestros días. Pericles no es Aguirre y, casi dos mil quinientos años los separan pero… En un ejercicio de imaginación; superponiendo cronologías y planos históricos, siglos después de que Pericles levantara las grandes estructuras de Atenas, Aguirre construía centenares de kilómetros de metro y un teatro, dando trabajo a miles de inmigrantes. Como Pericles, Aguirre defiende la democracia pero, no ha encontrado a un Sófocles ni a un Eurípides, ni ha creado todavía un “Círculo de Aspasia” pero, como el griego, contribuye con un óbolo a que la gente acuda a los teatros. Solo le falta el otro óbolo, el de la merienda, ahora que escasean “Coregas” que costeen los gastos de las representaciones.

Mariano Torralba