CRÍTICA
Domingo 15 de julio de 2012
Giovanni Sartori: Cómo hacer ciencia política Traducción de Miguel Ángel Ruiz de Azúa. Taurus. Madrid, 2012. 408 páginas. 20 €
Como es bien sabido, fue Aristóteles quien acuñó la definición del hombre como “animal político” (polítes). Su referente, claro, era el hombre de su tiempo y su entorno: la Polis griega. En ella el interés por los asuntos de la vida colectiva y el bien común y la ocupación en su gestión se le suponían a cualquier ciudadano; la politicidad, podría decirse, venía de suyo. Esto explica su adopción como objeto de reflexión y el esfuerzo realizado por los padres de la filosofía para elaborar un saber sobre la política. Luego, donde los griegos dijeron polítes, los romanos dirán civis y el concepto de polis será sustituido por el de civitas que, de hecho, no significa lo mismo, pues alude a una nueva forma de agregación humana fundada en el consenso en torno a las leyes (Ciceron dixit). La reflexión política romana se “juridifica”, así como después se teologiza por obra de los pensadores escolásticos de la Edad Media. Hasta las puertas del Renacimiento, por tanto, el discurso sobre la política se entremezcla y confunde con el discurso sobre lo bueno y lo justo (la ética y el derecho). Será Maquiavelo quien perpetre un primer intento de estudiar lo político como ámbito de realidad distintivo, animado por leyes distintas a las que rigen la moral, el derecho o la religión.
Con posterioridad, los pensadores modernos, precursores de la ciencia natural y social, irán delimitando nuevas esferas de la vida colectiva, la sociedad y la economía, distinguiéndolas del Estado, en tanto que centro de gravedad de la política, progresivamente identificada con la acción de gobierno. Cada una de estas etapas fue haciendo camino a la constitución de una ciencia que acabaría tomando cuerpo en las universidades europeas y norteamericanas de mediados del pasado siglo, bajo el impulso de algunos académicos entre los que se incluye precisamente el profesor italiano Giovanni Sartori.
Profesor en varias de las universidades más prestigiosas del mundo, desde Florencia hasta Harvard, Columbia, Yale o Stanford, y Premio Príncipe de Asturias 2005, Sartori ha sido también un autor prolífico, capaz de escribir con elegancia, erudición y rigor sobre una considerable variedad de asuntos, destacando sus aportaciones científicas a los temas de la democracia y la metodología de la investigación comparada en Ciencia Política. Aunque buena parte de su obra ya estaba traducida al castellano, recientemente Taurus decidió verter a nuestro idioma un libro antes editado en lengua italiana; en realidad, un texto construido por integración de una variedad de artículos y capítulos anteriormente publicados en otros lugares. El resultado de esa combinación es un libro claramente destinado a especialistas, pero demasiado árido para amateurs. Quienes se encuentren familiarizados con la Ciencia política y sus problemáticas metodológicas no encontraran ningún capítulo inútil.
El tema central, no obstante, es menos genérico de lo que da a entender el título (Cómo hacer ciencia política) y se corresponde más precisamente con los términos del subtítulo que, por cierto, no figuran en la portada: Lógica, método y lenguaje en las ciencias sociales. En todo caso, el volumen adolece de algunos descuidos determinantes. Llama penosamente la atención la ausencia de un capítulo introductorio que dotara de justificación y sentido a la miscelánea de textos escogidos. En lugar de ello, el autor abre el libro con un prefacio mínimo, a todas luces insuficiente y añade a continuación como primer capítulo uno de los textos más técnicos y complejos (“Malformación de los conceptos en política comparada”). En términos generales, el orden de los asuntos tratados no parece el más adecuado. Por otro lado, el solapamiento temático de varios capítulos multiplica innecesariamente el número de páginas que componen el texto, volviéndolo un tanto reiterativo.
Las páginas de mayor altura, dedicadas al análisis crítico y lógico de conceptos que guían los estudios de Ciencia Política, son también las más ásperas. En suma, un nuevo libro de uno de los grandes autores de la ciencia social contemporánea, aunque muy diferente a la mayoría de los que Sartori ha publicado previamente en España, tanto por la superior complejidad de los temas acogidos como por una imperfecta organización de sus apartados.
Por Luis de la Corte Ibáñez
TEMAS RELACIONADOS: