Comunicación

Anson, Rajoy y los "mambrullos parlanchines" de los periodistas

Revista de prensa

Jueves 19 de julio de 2012
Las principales portadas de este jueves se dividen entre el atentado perpetrado en Siria contra la cúpula militar de Al Assad y los ecos de las nuevas medidas de ahorro puesta en marcha por Rajoy.

El Mundo abre su edición de este jueves con la revisión de los ingresos previstos por el Ejecutivo tras sus últimas medidas de ajuste. Según el diario de Pedro J. Ramírez, las arcas del Estado recaudarán 25.000 millones de euros, 9.000 menos que en la primera estimación. Además, el atentado de Damasco, que 'decapitó' a la cúpula militar de Al Assad, también ocupa un lugar preminente.

Luis María Anson dedica su ‘Canela Fina’ a la relación del presidente Rajoy con los medios. Escribe que el mandatario “cree más bien poco en los medios de comunicación” y que para él los periodistas “no pasan de ser mambrullos parlanchines”. Afirma el académico de la lengua que Rajoy se equivoca al despreciar los medios. Y le advierte: “Si no establece una comunicación seria con los periódicos impresos, hablados, audiovisuales, digitales y las redes sociales, hasta las ranas del estanque del Retiro clamarán por su dimisión”. “La gente está que brama”, añade.

Por su parte, Manuel Jabois reflexiona sobre las medidas de seguridad en torno al Congreso, que permanece vallado. “El Gobierno maneja con una mano la marca España, que quiere expandir en el extranjero como símbolo de confianza y con la otra rodea el Congreso de pistolas porque se le tiraron a la fachada un par de huevos”, escribe. “Para no ser Uganda está bastante bien”, continúa. “Debe saber el Gobierno que en la calle se escucha el rugido de los parados pero no de sus estómagos, porque a los hambrientos generalmente no los paran ni los zares, y mantener vallada la Carrera de San Jerónimo es una sobreactuación que invita al tremendismo”, afirma en el diario de Unidad Editorial.

La Razón titula 'Los exiliados por Eta votarán en las autonómicas de 2013' y añade que el Gobierno prevé incluir una disposición en la ley que podría afectar a más de 200.000 vascos. Además, el diario también se hace eco de las protestas de los trabajadores del PSOE contra el ERE que planea el partido.

Alfonso Ussía carga contra los sindicatos: “El Estado de bienestar es un objeto maravilloso, pero no se puede interpretar como un derecho adquirido por decenas de miles de golfos que vivien sin dar un palo al agua, cuando a más de cinco millones de españoles les han arrebatado el agua y los palos. Y de esta situación, ya enfermedad crónica, de exaltación de la indolencia, la pereza, la negligencia y la haraganería, tienen mucha responsabilidad los sindicatos, organizaciones monstruosas y carísimas, inviables en momento tan crítico como el que atravesamos.

Por su parte, El País lleva a su portada de este jueves el atentado de ayer en Damasco y titula 'El golpe al núcleo duro de Al Asad acelera el derrumbe del régimen'. Además, el diario del Grupo Prisa se hace eco de las últimas condiciones del préstamo a la banca española por las que nuestro país podrá utilizar el fondo de rescate para comprar deuda soberana.

Xavier Vidal-Folch escribe en el diario de PRISA que “ya se ha convertido en un clásico de este Ejecutivo la declaración de que le disgusta mucho lo que hace”, y reprocha que Rajoy haga hincapié en esto invita a la réplica de “que mejor lo deje”. “El llanto por el disgusto íntimo del gobernante es irrelevante frente al nivel de desempleo y malestar social existente”.

ABC también lleva a portada el atentado en Siria y abre con su habitual foto de gran tamaño, en la que se ve a la cúpula militar del régimen, con Al Assad al frente, antes del ataque. Además, el diario se hace eco de las negociaciones que están manteniendo el Ministerio de Hacienda y más de una decenas de Comunidades Autónomas para intentar la intervención de las mismas.

“Nadie sabe a ciencia cierta si España va a ser intervenida”, escribe en ABC Ignacio Camacho, “pero hay momentos en que ciertamente parece estarlo mereciendo”. “Con el descalzaperros autonómico agravado por el amotinamiento contra el déficit y la resistencia a los recortes, estamos llamando a gritos a la troika”, afirma. “Y por si no se enteran en Bruselas”, continúa, “o no se quieren dar por aludidos –al final eso del rescate es un coñazo y, sobre todo, un desembolso de lo más incómodo-, no paramos de dar argumentos: los nueve mil liberados sindicales, el lío de las participaciones preferentes, las subvenciones energéticas, la mora creciente de los bancos, el goteo titubeante de medidas y contramedidas del Gobierno. ¿Pero cómo demonios se va a fiar nadie de un país que es un cachondeo?”.

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