Opinión

Benicássim

Germán Ubillos | Sábado 21 de julio de 2012
He pasado unos días en Benicássim, concretamente quince y solemos hacerlo todos los años en el Hotel “Vista Alegre”, un hotel maravilloso donde todos los que van repiten, de forma que coincidimos todos los veranos amigos de Teruel, de Zaragoza y de Bilbao, de Barcelona y de Madrid; son matrimonios, Carmen Resino una escritora y amiga, Mavi, una cantante de Zaragoza de música ligera… Yo todo el piano del hotel un ratito por la mañana o por la tarde, escuchan la música muchos clientes, bailan ya la final aplauden. En fin, lo pasamos bomba, este año ha ido una señora de Albacete, Montse, con sus dos hijas de quince y dieciséis años, Blanca y Almudena que tocaban el piano como los propios ángeles y su tía encantadora, vivaz y muy rápida de reflejos que tenía la carrera de letras, me recordaba enormemente a Pepi, mi maestra, creo que de haber estado más tiempo no hubiésemos hecho íntimos amigos.

Pues bien, en Benicássim se me fueron mis preocupaciones, volaron como si estuviera en un balneario, desaparecieron mis murrias y mis neuras creo que originadas de vivir en la “Villa y Corte” junto a la Plaza de España, al lado de la ”Calle 42” como llamo a la Gran Vía con todos su musicales desde “El Rey León” hasta la inminente “Sonrisas y Lágrimas” en dirección y adaptación de mi amigo Jaime Azpilicueta. Sí, a largo plazo todo este enjambre, estos atascos, estas prisas acaban por neurotizarme, lo sé porque en Navidad, me fui a Lanzarote y desapareció y ahora con mi mujer y con mi hija Marta a a Benicassim y también se ha evaporado y desvanecido. He regresado flamante, moreno y restaurado, no es suficiente señores con estar jubilado es preciso también salir de Madrid, viajar.

Allí en Benicássim mi amigo Miguel Ángel Alegre, director del hotel, me ha recomendado que les diga, editores, que los periódicos deberían de dividirse en dos partes, la de las noticias buenas – que son muchas – y la de las malas noticas; durante el ya lejano franquismo todos las noticias eran buenas, ahora todas son malas. Pues bien, deberían de publicarse todas, las buenas y las malas a partes iguales, algo así como el café con leche, ni chicha ni limoná.

Como ahora todas son malas, malísimas, el personal está “hundido” y eso desde luego no es nada bueno, es una noticia tan mala que debería de corregirse en el acto.

Benicássim, el mar, la playa, el horizonte abierto me han recuperado, me han limpiado el alma y el cuerpo, he visto entre sueños nuevamente a los “marines” desembarcando en Normandía para rescatar de nuevo a Europa no de los nazis, esta vez de los malos políticos que nos conducen a la ruina económica, política y moral, los Estados Unidos de América como “país- continente” que nos anexiona a los europeos como un estado más de la unión como hicieron en su día con Alaska y con la península de Florida, ¿ se imaginan Europa pagando en dólares y recuperando su optimismo y su estabilidad .

El otro sueño escuchando el mar es que “nos condonaban la deuda” como hicieron en otros momentos con países africanos y centroamericanos.
Cómo, ¿ que el problema financiero español no tiene solución, que cada vez habrá más recortes hasta que nos acaben cortando la cabeza?. Soñemos, Señorías, “la imaginación al poder”, un poder sin imaginación es un poder muerto, lo que faltan ahora son hombres de Estado, no conozco ninguno entre los políticos europeos ni nacionales ni extranjeros. Para estimular la imaginación hay que romper la monotonía, salir de uno
mismo, no estar todo el día hablando de lo mismo, repitiendo la misma cantinela y mucho menos si ésta solo habla de economía eso tan árido, ¿ o es que queremos hacer de todos los españoles economistas?. No, por favor, he visto cosas horribles pero esta sería la peor de todas.