Economía

“España ya no es dueña de su destino”

Crónica económica

Martes 24 de julio de 2012
En una reciente entrevista, el economista Tyler Cowen ha determinado que "ahora mismo, España tiene muy pocas elecciones posibles. Depende del resto de países para rescatar su sistema financiero y posiblemente para rescatar también sus comunidades autónomas (...). Y todo indica que lo peor está aún por llegar. En estos momentos, España no tiene su destino bajo control”.

El economista Tyler Cowen, que entrevistamos aquí, en elimparcial.es, ha sido entrevistado por otro medio para el que ha hablado sobre España. En sus respuestas muestra su pesimismo sobre nuestro país.

Aquí, en España, Tyler Cowen ha sido entrevistado por sintetia.com. Cowen, coautor del blog MarginalRevolution, autor de varios libros de éxito, habla para esa página sobre su penúltima obra, The Great Stagnation, en la que se plantea el motivo por el que en las últimas décadas ya ha caído de forma significativa la productividad y el crecimiento de la renta en su país, los Estados Unidos. Pero, como decimos, también tiene tiempo para hablar de España.

En una pregunta dirigida a recabar su opinión sobre las opciones que aún le quedan a nuestro país para salir del atolladero en el que se encuentra, Cowen dice que “ahora mismo, España tiene muy pocas elecciones posibles. Depende del resto de países para rescatar su sistema financiero y posiblemente para rescatar también sus comunidades autónomas (...). Y todo indica que lo peor está aún por llegar. En estos momentos, España no tiene su destino bajo control”.

Eso no quiere decir que no deba hacer varias cosas: “Diría que el mercado laboral necesita una reforma mayor hacia el despido libre, el país necesita una legislación de quiebra mejor –para incentivar que se asuman riesgos a la hora de crear actividades empresariales- y todavía no estoy seguro de que los bancos españoles haya reconocido todas las pérdidas por aparecer. España necesita una cultura de transparencia”.

Como el banco Natixis, cuya opinión sobre España recogimos en nuestra anterior crónica, Cowen ve la necesidad de que nuestro país encuentre nuevos nichos de actividad altamente productiva. Pero no ve claro dónde podría aparecer: “En España existe una gran capacidad de innovación en actividades de construcción, gestión de infraestructuras, tecnología y agricultura. Pero ello no parece ser suficiente”.

Cowen, de todos modos, por sus inclinaciones teóricas, tiende a pensar en plazos largos y en cambios de la estructura productiva, o en los incentivos económicos del día a día. Aunque sus opiniones son bienvenidas (e incluso parecen razonables), no apuntan a una solución para lo más urgente. Sony Kapoor, del think tank Re-define, dice que España está en un potro de tortura, el de la austeridad, que va a crear más mal que bien. Dice que todo recorte en el gasto supondrá un recorte en la demanda interna de al menos la misma cantidad, y por tanto una caída en la actividad y el empleo, que a su vez alejarán, en lugar de acercar, el objetivo de reducción del déficit. Lo que no dice es cómo se podría lograr la reducción del déficit sin reducir el gasto.

Re-define siempre me ha parecido interesante, pero más por sus análisis que por sus propuestas de política económica. Y Kapoor hace un apunte interesante: “Si bien en teoría los líderes de la eurozona han acordado hacer una inyección directa de capital a los bancos españoles en problemas, hay muy pocas probabilidades de que esto ocurra antes de 2014. También, en los términos actuales, cualquier pérdida que se materialice de hoy hasta entonces, habrá de ser absorbida por el Estado español”. ¿Qué quiere decir esto? Que “a pesar de que el anuncio se hizo con mucha fanfarria, el hecho es que sigue habiendo una relación entre los bancos españoles y la deuda soberana que, en realidad, no se ha roto, y que la deuda española está condicionada por la gran mayoría de las pérdidas que emergerán de los bancos españoles”.

De modo que sobre el Estado español siguen pesando las pérdidas de los bancos. También pesan las autonomías que no pueden hacer frente a sus pagos. Es el caso de Cataluña, según hemos visto. Esos dos enormes fardos lastran la deuda nacional. Pero no son los únicos problemas. Hay otro muy impotante, y lo recoge Ambrose Evans Pritchard, del Daily Telegrap: “La credibilidad financiera de España es próxima a cero. La credibilidad fiscal es cero. La credibilidad política es cero. El nuevo gobierno de Mariano Rajoy ha despreciado las ventajas de una mayoría absoluta en cuestión de meses, y ha perdido por completo la confianza de las instituciones europeas”. Pero, como dice The Economist, una respuesta a la italiana “echar al jefe del gobierno y poner en su lugar a un líder más favorable al mercado no está justificado. Desde que asumió el poder, en diciembre de 2011, el primer ministro español, Mariano Rajoy, ha trabajado duro para ser firme sobre la deuda y la situación de los bancos. Y ha puesto en práctica en gran medida las políticas exigidas por Bruselas”.

De modo que Rajoy tiene que tomar medidas claras, drásticas, para recuperar la credibilidad. Quizás sea ya demasiado tarde.

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