Economía

Nuevos indicios de una recesión global

Crónica económica

Miércoles 25 de julio de 2012
La economía mundial está lejos de volver a las tasas de decrecimiento del año 2009. Pero está igualmente lejos de una recuperación. Todo indica que volvemos a aminorar el crecimiento global, y nada nos muestra dónde puede estar el freno a esa caída. Por José Carlos Rodríguez

Podemos comenzar con la economía del Reino Unido, a la que en estas crónicas no hemos prestado la atención que merece. La Oficina Nacional de Estadísticas ha recogido una caída en el PIB de siete décimas en los tres meses que van de abril a junio, notablemente peor que las previsiones, que ya de por sí eram malas: una contracción de dos décimas. Interanualmente, la contracción es de ocho décimas. El PIB lleva tres trimestres consecutivos decreciendo, y es un 1,4 por ciento inferior a hace tres meses y un 4,5 por ciento inferior al primer trimestre de 2008, cuando comenzó la crisis. Desde que tocó fondo, hace tres años, sólo ha crecido un 1,9 por ciento.

Son malos datos, pero no tanto si tomamos de referencia la nota que, al respecto, hace Markit. La empresa recoge que el PMI de Gran Bretaña (el PMI mide la actividad del sector privado), “indicaba que la economía del RU estaba creciendo a un ritmo alto en la primera mitad del año”; la economía privada, insistimos. Y ese dato del PMI “se ha confirmado con los datos del empleo, que muestran unos 205.000 empleos en el sector privado en el trimestre que acaba en abril, último mes para el que hay datos”. Esta lectura es compatible con la caída del PIB, si tenemos en cuenta la aportación negativa del sector público, dados los recortes. También habría que registrar la contribución exterior.

Pero hay signos más unívocos y preocupantes. La agencia Moody's ha amenazado a Alemania, Holanda y Luxemburgo con retirarle la máxima calificación crediticia, que como se sabe es la triple “A”. Considera probable una salida de Grecia del euro, lo que a su vez presionaría sobre todo el sistema financiero de la eurozona, lo cual exigiría nuevas contribuciones por parte de los Estados soberanos. Estas consideraciones se refrendan con el dato de PMI de la eurozona de julio, que según su apreciación preliminar se mantiene en los 46,4 puntos, que son compatibles con un decrecimiento del PIB del 0,6 por ciento. Es el mismo resultado que en el segundo trimestre del año. Y atención, por que el PMI de Alemania “está decreciendo al ritmo más alto en tres años”, según Markit. Ha caído en julio a los 47,3 puntos, que es el peor dato en 37 meses. Este descenso es congruente con otro mal dato para Alemania: El Índice de Clima Empresarial IFO ha caído en julio por tercer mes consecutivo hasta los 103,3 puntos en julio (dos puntos menos que en junio).

The Corner recoge un análisis de CaixaBank sobre la economía estadounidense, que incide en sus magras perspectivas: “La economía de los Estados Unidos está dejando atrás el vigoroso comienzo de año, y está en camino hacia un escenario más débil que el que el consenso había fijado en abril, después de la publicación del dato preliminar de PIB del primer trimestre”. La razón es “el motivo para este tono más débil está en la pérdida de dinamismo de la recuperación del empleo”. Ya recogimos aquí que la economía estadounidense probablemente esté ya, a esta hora, en recesión.

El último indicio procede de UPS. No UBS, el banco suízo, sino la compañía de correos global. Cree que el comercio global crecerá a un menor ritmo que el producto interior bruto global también, lo que no ocurría desde la última recesión. Y no espera que la economía de EEUU cierre el año con un crecimiento medio superior al 1 por ciento, lo cual es compatible con la estimación del ECRI de que EEUU está ya en recesión.

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