Economía

FMI: El peor escenario es el más probable

Crónica económica

Domingo 29 de julio de 2012
Según el último informe del Fondo Monetario Internacional sobre España, la economía de nuestro país decrecerá 1,7 puntos, más 1,2 puntos el año que viene .No creceremos hasta 2014, aunque será un magro 0,9 por ciento, y en estos tres años el paro estará, de media, por encima del 24 por ciento.

El último informe sobre nuestro país del Fondo Monetario Internacional ha rebajado sensiblemente las previsiones que se había hecho sobre nuestro país en su informe de Perspectivas Globales. Peor incluso que eso es que, como sugiere el WSJ, lo peor puede ser también lo más probable.

Recordemos primero cuáles son esas perspectivas del FMI sobre nuestro país. Por lo que se refiere al crecimiento, espera que este año la economía decrezca 1,7 puntos, más 1,2 puntos el año que viene. No creceremos hasta 2014, aunque será un magro 0,9 por ciento. Estos tres años, el paro estará, de media, por encima del 24 por ciento. Espera un crecimiento del 1,6 por ciento en 2015, y del 1,7 en 2016 y 2017, lo que supondría una recuperación muy lenta y escasa. En esos años, el paro bajaría pero hasta niveles todavía muy altos: 23,3 por ciento en 2015, 22,1 por ciento en 2016 y 20,5 por ciento en 2017.

Cree que el gobierno no logrará un superávit primario (es decir, sin contar el coste de la financiación de la deuda), hasta 2014. Ese año, que nos hemos comprometido a un déficit global del 3,0 por ciento, sólo alcanzaremos el 3,4 por ciento. El peso de la deuda sobre el PIB subirá hasta alcanzar un 97,3 por ciento en 2015, y caerá ligeramente hasta el 96,3 en 2017. No está de más recordar que, según la Ley de Estabilidad Presupuestaria (artículos 13 y disposición transitoria primera), la deuda no podrá superar el 60 por ciento del PIB en 2020. ¿Cómo se logrará? Un problema menos. Es, sencillamente imposible.

Pero estamos con el informe del FMI sobre España. Y el punto de partida es lo que señala el Wall Street Journal sobre el mismo. Según recoge el diario neoyorkino, “en el curso de la crisis europea, el FMI ha elaborado sus análisis económicos con optimismo (…). Pero mantiene la honestidad intelectual, y el FMI también incluye escenarios alternativos en sus análisis, que ofrecen comentarios de amenazas potenciales”. La cuestión, tal como señala el WSJ, es que “en numerosas ocasiones, estos escenarios a la baja han demostrado ser las previsiones más realistas”.

Ha sido habitualmente el caso de Grecia ¿Será el caso de España? Dice el autor del artículo, Ian Talley, que no debería descartarse. ¿Qué peligros son esos? Están bajo el epígrafe RiskAssesmentMatrix (pág 51), que podríamos traducir como cuadro de doble entrada de evaluación de riesgos.

Por ejemplo: Considera que hay una “alta” probabilidad de que “la implementación del ajuste fiscal fracase, dado que los objetivos de déficit siguen siendo ambiciosos para estar en plena recesión”. Y señala en particular a la más que probable recurrencia de los desvíos de las comunidades autónomas. De ocurrir lo peor, que también es lo más probable, “se exacerbarán las huidas de capital” y “subirán aún más los costes de la financiación de la deuda, y se dificultará el acceso al mercado”.

Otro apartado en el que lo peor es también lo más probable: “La financiación de los bancos en el mercado no se recuperará prontamente”. Las necesidades de capital “serán mayores de lo que ahora se espera” y los precios de los bienes inmobiliarios bajarán aún más, dañando los balances de las entidades financieras. Es decir, considera probable que fracase la reforma financiera, por insuficiente. ¿Qué ocurriría en una situación así? Que la situación de liquidez de algunos bancos se deteriorará aún más, aunque un mayor recurso a los LTRO y a recapitalización directa por parte del nuevo fondo europeo de rescate mitigaría la situación, según el FMI.

Otra situación muy probable que resulta muy penosa. Y es muy importante: “El alto endeudamiento privado podría dar lugar a un prolongado ciclo de desapalancamiento”. El desapalancamiento es la reducción de ese endeudamiento. ¿Qué implicaciones tendrá? “desalentar la actividad en un plazo corto y medio”, y podría “llevar a la deflación, y dificultar la sostenibilidad del endeudamiento de los sectores privado y público”.

Lo peor es lo más probable. Pero no lo que ocurrirá necesariamente. Ahora bien, para ello es necesario “acelerar las reformas e introducir los cambios precisos legislativos y administrativos para reforzar la confianza y dar impulso”, como ha dicho el portavoz del FMI, David Hawley. Pero el Gobierno, apenas comenzado su propio impulso reformista, se ha cansado del mismo, y sólo espera a que Europa nos rescate. Así, lo peor es siempre lo más probable.

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