El presidente del Gobierno destaca el mensaje de irreversibilidad del euro del BCE
Jueves 02 de agosto de 2012
Mariano Rajoy ha calificado de "muy positivas" las palabras del presidente del BCE, Mario Draghi, en las que se ha referido al proyecto "irreversible del euro". Las declaraciones del presidente del Gobierno, que ha comparecido junto a Mario Monti, primer ministro italiano, se han producido poco después de que Draghi se mostrara a favor de que los Gobiernos se favorecieran de las posibilidades del fondo de rescate europeo, lo que ha provocado que la Bolsa registrara su segunda peor jornada del año (-5,16%) y la prima de riesgo escalara hasta los 600 puntos.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y su homólogo italiano, Mario Monti, han considerado este jueves "muy positivos" aspectos de la declaración del BCE como que puede acudir por sí mismo al mercado de deuda, aunque no han aclarado si pedirán ayuda al fondo de rescate como reclamaba la entidad. En rueda de prensa conjunta, Monti ha asegurado que su gobierno aún no ha decidido y debe analizar si pedirá ayuda a los fondos europeos de rescate, tal y como les ha reclamado hoy el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
Sí ha dejado claro sobre un rescate total que "en el caso de Italia, no va a haber", aunque "vamos a examinar las ayudas, las acciones de acompañamiento para evitar las primas de riesgo excesivas que cuestan caras al país que emite la deuda".
Rajoy por su parte, sin querer concretar lo que hará España al respecto, se ha limitado a afirmar que "a partir de hoy yo no voy a hacer cosas distintas, no voy a cambiar de criterio" con relación a sus ajustes y reformas, en respuesta a las reiteradas preguntas sobre su intención de pedir ayuda a los fondos de rescate. Draghi lo había puesto como condición para retomar las compras de deuda soberana y aliviar la tensión de los mercados.
Rajoy ha puesto el énfasis en que el BCE ha dicho "con claridad" que el "castigo" que están recibiendo algunos países no es justo, así como que el euro es irreversible, algo que ha definido como "muy reconfortante". Monti ha destacado que no ve "ningún paso atrás" en las declaraciones de hoy del presidente del BCE -que han provocado una caída de las bolsas- respecto a las palabras de hace una semana, que generaron la euforia de los mercados.
Por el contrario, ha recalcado que el compromiso con el euro de Draghi "no ha disminuido de contenido, pero ha aumentado de valor", dado que, si hace una semana hablaba a título individual, hoy lo ha hecho tras un consejo de gobernadores del BCE. Por ello, ante la reacción contraria de los mercados, Monti ha recalcado que estos operadores "sólo se ajustan una vez que queda claro el éxito de cualquier medida" y "no reflejan inmediatamente" las reformas que se anuncian.
Tanto Monti como Rajoy han hecho hincapié en que hay puntos "muy significativos" en la comunicación de Draghi, empezando por el hecho de que haya reconocido que las subidas o bajadas de las primas de riesgo afectan a la funcionalidad de la política monetaria, es decir, "también son competencia del BCE", como ha dejado claro el primer ministro italiano.
Asimismo, han recalcado que Draghi ha afirmado que el BCE "podría realizar las acciones necesarias para cumplir sus objetivos", es decir, no sólo actuaría a través del fondo de rescate permanente (MEDE) sino que "estamos yendo más allá, ve la posibilidad de ir por sí mismo a los mercados, no como agente del fondo", según Monti.
Medidas no convencionales
Poco antes, Draghi anunció que la entidad monetaria va a aplicar medidas extraordinarias para afrontar las tensiones en los mercados financieros. En la rueda de prensa tras la reunión del consejo de gobierno, Draghi explicó que el BCE diseñará en las próximas semanas "la modalidad de esas medidas no convencionales".
Según Draghi, "las primas de riesgo vinculadas a los miedos sobre la irreversibilidad del euro son inaceptables y deben ser afrontadas". Por ello, aseguró que el BCE, "dentro de su mandato de mantener la estabilidad de precios a medio plazo y en el respeto de su independencia para determinar la política monetaria, podría realizar operaciones en el mercado secundario de un tamaño adecuado para alcanzar su objetivo".
Es decir, Draghi se mostró dispuesto a retomar el programa de compra de deuda de los países bajo mayor presión, pero lo condicionó a que antes el Estado en cuestión solicite la intervención en los mercados del fondo europeo de rescate. La compra de deuda por parte de ese fondo, recordó, lleva apareada una "estricta condicionalidad".
La disposición a intervenir en los mercados, según Draghi, se deriva del hecho de que las medidas de ajuste y las reformas que deben llevar a cabo los gobiernos para solucionar a largo plazo la situación "pueden llevar tiempo" y a que los mercados a menudo no reaccionan hasta que su éxito es claro.
Preguntado en rueda de prensa acerca de lo que significa "hacer todo lo necesario para preservar el euro" como afirmó el pasado jueves, recalcó que se trata de tener en cuenta toda una serie de medidas y asegurarse de que sean suficientemente amplias para lograr sus objetivos, y recordó que de momento ningún Estado miembro ha solicitado al FEEF que intervenga en el mercado de deuda.
La Bolsa se desploma
Como consecuencia, la bolsa española ha bajado un 5,16 por ciento, la segunda mayor caída del año, después de que el Banco Central Europeo (BCE) pospusiera la adopción de medidas para frenar la crisis de la deuda y defender al euro.
Con la prima de riesgo cerrando en 594 puntos básicos, el principal indicador del mercado nacional, el IBEX 35, cedió 346,60 puntos, equivalentes al 5,16 por ciento, hasta 6.373,40 puntos. Las pérdidas anuales ascienden al 25,60 por ciento.
Todos los grandes valores bajaron: Iberdrola, el 6,83 por ciento; Banco Santander, el 6,69 por ciento; Repsol, el 6,66 por ciento; BBVA, el 6,42 por ciento; Telefónica, el 6,29 por ciento, e Inditex, el 2,1 por ciento.
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