por decisión propia
Sábado 19 de abril de 2008
Los cirujanos eliminaron algunos huesos en la base del dedo pulgar y fundieron ciertas articulaciones en un intento de mejorar su condición artrítica.
Tras la operación, Lenkei, que practica el hipnotismo desde que tenía dieciséis años, explicó que había estado consciente de todo, pero no sintió en cambio dolor.
"Tardé entre treinta segundos y un minuto en colocarme en estado hipnótico y a partir de ese momento sentí una gran relajación", dijo Lenkei.
"Estaba consciente de todo lo que ocurría a mi alrededor, escuchaba hablar a la gente y en determinado momento vi como utilizaban un martillo, un escoplo y una sierre quirúrgica, pero no sentí dolor alguno", agregó.
Un anestesista estuvo en todo momento a su lado en el quirófano por si fueran necesarios sus servicios, pero finalmente no tuvo que intervenir.
El cirujano, David Llevellyn-Clark, se mostró encantado de lo bien que había transcurrido todo pese al inusual método de sedación utilizado.
TEMAS RELACIONADOS: