RESEÑA
Domingo 26 de agosto de 2012
Javier Negrete: La hija del Nilo. Espasa. Madrid, 2012. 558 páginas. 21,90 €
Caben pocas dudas cuando se habla de La hija del Nilo sobre la figura a la que se puede hacer referencia, y es que Cleopatra ha pasado a la Historia como la más famosa de todas las reinas de Egipto. Más aún cuando la industria cinematográfica nos la presentó en toda su majestad con los ojos violetas de Liz Taylor. Uno de los elementos que ha facilitado la trascendencia de este personaje es su coincidencia temporal con otro nombre legendario, pero no de la historia egipcia, sino de la romana: Cayo Julio César, militar insigne del ejército romano y gran conquistador, en todos los sentidos.
Es, sin duda, una conjunción de personas y personalidades que ha conseguido que, a pesar del paso de los siglos, sea una relación que sigue maravillando generación tras generación. A todo el mundo le seduce imaginar a la bella Cleopatra, bella e inteligente, interesada por la cultura, ambiciosa y con una determinación firme. Por otro lado está él, César, el que tuvo poder sobre el vastísimo imperio, ese que conformaba el Mare Nostrum, el que hizo que Las Galias se rindiesen ante el omnívoro poder de Roma, dios entre los hombres, seductor debido a su divina vinculación con la diosa Venus. Nadie excepto él podía ser merecedor de que se le entregase la bella y deseada reina de Egipto.
Vamos a navegar a través del Nilo al completo, por las tradiciones ancestrales del pueblo egipcio, sus rituales religiosos, su devoción por ese río que hizo de esa nación una tierra fértil y llena de vida, repleta de arquitectura que a día de hoy deja asombrado a quien la contempla, e incluso algunos buscan explicaciones esotéricas o alienígenas para tratar de explicar su grandiosidad más de cuatro mil años después de su construcción. Pero, a pesar de lo idílico de lo anterior, estaremos presentes también en la guerra, dentro de la mente de los que la dirigen, conociendo sus pensamientos y reflexiones en lo relativo a la victoria y a la derrota, todo ello guiado por la ambición y el ansia de poder.
También encontraremos auténticas aberraciones como la traición entre familiares, el parricidio o cualquier otra herramienta cruenta que la dinastía de los Ptolomeos tan aficionada era a usar. Eran descendientes de Alejandro Magno que dominaban Egipto y a los que Cleopatra pertenecía, pero el amor por ese país, sus conocimientos, formación, y su pasión por el saber, alimentados en la mítica biblioteca de Alejandría, la convertirán en una egipcia al cien por cien, y una auténtica hija del Nilo.
Javier Negrete consigue que nos adentremos con toda nuestra mente en las hojas de este libro, de manera que su capacidad descriptiva nos acerca tanto a los paisajes como si de un documental se tratase, como a los diferentes personajes que encontramos a lo largo de la novela. Y no solamente de los más famosos y trascendentes, sino de otros personajes anónimos para los libros de Historia, pero que estuvieron compartiendo parte de los momentos que se nos relatan.
Tanto Egipto como Roma han despertado fascinación generación tras generación. Los logros de estas civilizaciones y su trascendencia han hecho que se vuelva la mirada una y otra vez para tratar de analizar hasta el último detalle de los acontecimientos de la época y de la forma de vida a uno y otro lado del Mediterráneo. Disfrutemos de este apasionante viaje por la Historia, aprendamos más sobre el pasado glorioso de la ribera que albergó el centro del progreso, la ciencia, la cultura y el arte durante más de tres mil años. Surquemos las aguas de río divino de los egipcios, para que, aunque sea de modo literario, nos sumerjamos en sus aguas y nos podamos sentir también hijos del Nilo.
Por Jorge Pato García