Cultura

Iroco, un oasis gastronómico en medio de Madrid

Crónica gastronómica

Miércoles 29 de agosto de 2012
El establecimiento ofrece espacios diferentes para cada ocasión: restaurante interior, barra y terraza-jardín. Ésta última es ideal en época veraniega. Tiene capacidad para 46 personas y se sitúa en un patio interior que cuenta con una exuberante vegetación, capaz de reducir algunos grados las altas temperaturas estivales.

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Terraza del restaurante Iroco

La propuesta gastronómica de Carlos Nuñez, chef ejecutivo, hace gala a la diversidad culinaria logrando, a través de la fusión de cocinas (japonesa, peruana, estadounidense, italiana y mexicana), un mestizaje gastronómico a unos precios moderados.

Entre los platos destacan las croquetas de jamón de bellota y boletus; los chipirones salteados con cítricos, tomillo limonero y habitas y el atún rojo “vuelta y vuelta” con toque de limón y mezclum. Ambos platos muy buenos. De postre, el biscuit glacé de lima. La carta de vinos, que cuenta con referencias locales, nacionales e internacionales, está a la altura de la cocina; al igual que el servicio de sala, cuya dirección recae en Carmen González.

Saborea Madrid, proyecto de promoción de los productos de la Comunidad de Madrid
El Grupo Vips y el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario, suscribieron un convenio en mayo de 2012, con el objetivo de promocionar la despensa madrileña. En su nuevo proyecto se intenta volver a los alimentos de la tierra –autóctonos– respetando la estacionalidad del producto y su consumo en temporada. Para ello, incluso, han creado un huerto urbano dentro del restaurante cuyas plantas aromáticas son utilizadas en las elaboraciones.

Carlos Núñez ha sabido hacer confluir lo local y lo global también en la carta Saborea Madrid en la que el producto (con Denominaciones de Calidad y garantía de proximidad) es el protagonista. Pueden encontrarse ingredientes tan característicos de nuestra comunidad como la aceituna de Campo Real, la ternera y el cabrito de Guadarrama o las fresas de Aranjuez. Un gran acierto: la tosta de espárragos blancos de Ciempozuelos con queso de cabra de Miraflores y cecina.

Nuevos espacios, nuevas propuestas
A los espacios existentes hay que añadir la nueva zona de tapas y coctelería, donde, de manera más informal, podemos degustar la cocina de la casa o tomarnos, bien como aperitivo o al finalizar la comida, un refrescante combinado. La carta de cócteles es muy completa; desde clásicos como el Bloody Mary o el Cosmopolitan hasta propuestas más originales, como el Mojiterráneo (Gin Mare, albahaca, menta y tomatitos cherries); sin dejar de mencionar los sin alcohol. Los gintonics, que están de moda, merecen una carta propia con gran variedad de ginebras y tónicas.

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