Crónica cultural
Jueves 06 de septiembre de 2012
Acaba de salir a la venta en España, el último disco de Mark Knopfler, él que fue líder del grupo musical los Dire Straits. Además, dentro de la gira de este disco, Knopfler anuncia cinco conciertos en España para el verano de 2013, durante la que presentará su nuevo trabajo Privateering (Universal).
Los lugares elegidos para estas cinco representaciones serán el Poble Espanyol de Barcelona el 25 de julio; la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, el 26; la Plaza de Toros de Málaga, el 27; en el Patio Central de Loboral Ciudad de la Cultura de Gijón, el 29; y en la Plaza de Toros de Illumbre de San Sebastián, el 30.
Ganador de varios premios Grammy, Marc Knopfler es considerado uno de los mejores guitarristas desde que lanzó su primer álbum en solitario, Golden Heart, en 1996. Prolífico compositor, ya lleva siete trabajos grabados en estos últimos 12 años. Privateering cuenta con canciones de gran variedad temática, músicas “llenas de alma y corazón”, como están siendo definidas, que evocan lugares del mundo entero.
Además, en el mundo universitario, está previsto, a principios de octubre en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona las “Jornadas internacionales sobre el ensayo literario en la España contemporánea”, patrocinadas por la Fundación Santander, y en la que intervendrán numerosos críticos, escritores y ensayistas como Javier Cercas, Andrés Trapiello, José Carlos Mainer, Nigel Dennis, Darío Villanueva, Pozuelo Yvancos, Rafael Argullol, José Luis Pardo o Masoliver Ródenas, entre otros.
Y, por último, se publica Estoy viva, (ediciones Martínez Roca), firmado por la Gran Duquesa Olga Nicalaievna, una nueva “autobiografía” de una descendiente del Zar de Rusia. Era supuestamente Marga Boots, tenía pasaporte alemán y según la obra que se publica ahora en España, era la primogénita de los últimos zares rusos, Olga, que se suma, a la lista de las Olgas, Marías, Anastasias y Tatianas y demás, hijas desaparecidas de la dinastía de los Romanov. Asesinadas junto a sus padres, ese sangriento 17 de julio de 1918, cada una de ellas volvió a aparecer años más tarde, en la piel de impostores. Según la periodista Marie Stravlo, que ha investigado los 35.000 documentos y cartas que dejó esta mujer, según las fuentes del suplemento Semanal de ABC del pasado domingo, realmente hay ciertos indicios que llevan a confusión. Se sugiere en el libro que el Káiser Guillermo, pariente lejano de los Romanov, cuyos agentes le daban joyas para que se mantuviera callada. Esta autobiografía debía de haberse publicado en 1956, pero la editorial se arrepintió. Fue enterrada en Italia, en Menaggio, con una lápida en la que aparece escrito: “En recuerdo de Olga Nicolaievna, hija primogénita del zar Nicolás II Romanov 1895-1976). Tras la caída del Regimen soviético, se trasladaron los restos de la otra Olga, encontrada junto a sus padres por un equipo de arqueólogos, a la catedral de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo, sepultados junto a sus padres y dos de sus hermanas.
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