Domingo 20 de abril de 2008
No hay duda de que Zapatero se ha propuesto reducir la presencia militar en Ceuta y Melilla, como condición previa impuesta por Mohamed VI para negociar la cosoberanía hispano-marroquí de ambas ciudades españolas, desvelada por EL IMPARCIAL.
Y tampoco, de que la flamante ministra de Defensa, Carme Chacón, ha entrado en el Ministerio sin conocer la "hoja de ruta" que el presidente del Gobierno tiene pensada para ambas ciudades.
Chacón ha enviado una carta al presidente de Melilla, Juan José Imbroda, en la que hábilmente se cubre las espaldas al tiempo que trata de tranquilizar a la familia militar melillense.
En la misiva dice textualmente: "La reestructuración en Melilla no debe suponer disminución en el número real de efectivos actualmente allí destinados". La ministra evita afirmar que "no supondrá disminución...", con lo que zanjaría la cuestión de una vez por todas, y emplea el término de "número real de efectivos", que es una trampa, según explican a este periódico altos mandos militares.
La "trampa", una vez descubierto el pastel por EL IMPARCIAL, consiste en que los puestos de 400 oficiales y suboficiales que desaparecen, y sus correspondientes estructuras de mando, se sustituyen con soldados, para que el "número real de efectivos" del que habla Doña Carme siga igual. En suma, menos poder disuasorio en las dos ciudades, que es lo que realmente obsesiona al monarca marroquí.
Un juego de medias palabras que lo dice todo y deja al descubierto el bochornoso estreno de la nueva ministra.
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