Opinión

El descontrol de las administraciones locales

Martes 11 de septiembre de 2012
José Antonio Monago, presidente de la Junta de Extremadura, protagoniza estos días una suerte de rebelión fiscal con su negativa a aplicar la subida del IVA en cultura. Más allá de cuestiones semánticas o de exégesis normativa, queda patente la insumisión de una comunidad autónoma frente al conjunto del estado; algo, por lo demás, inconcebible en cualquier país mínimamente serio. Arguye Monago un respaldo legal basado en competencias transferidas en su momento. A efectos prácticos, es el mismo argumento en el que se basan los funcionarios públicos de algunas corporaciones locales para, por ejemplo, cobrar un plus por asistencia a su puesto de trabajo o percibir subvenciones para ortodoncias o tratamientos de belleza o un plus por enfrentarse a una pantalla de ordenador.

El problema aquí no es tanto la trasgresión de la norma como la propia norma en sí misma. Que pueda destinarse dinero público para semejantes dispendios a nivel de administraciones municipales, o que una comunidad autónoma pueda mantener una postura insumisa ante las pautas marcadas por el gobierno de la nación es algo que no puede consentirse. Además, resta muchísimos enteros la credibilidad del país a ojos vista de los inversores que deben financiarnos y que, a tenor del actual panorama, resulta comprensible que no acaben de fiarse.

Mariano Rajoy daba un dato tan preocupante como revelador del enorme descontrol que ha habido en estos últimos años: sólo el pasado 2011, el conjunto de las administraciones públicas españolas gastó 90.000 millones de euros más de lo que ingresó. Urge, pues, reforzar la autoridad del Estado frente al resto de administraciones, cuya forma de conducirse hasta ahora es en gran medida responsable de la crisis que tenemos.

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