José María Lara | Lunes 21 de abril de 2008
Tenemos una influencia notable en el equipo de guionistas de esta película. La primera victoria de Pau en Play-offs ha llegado de la mano de una actuación espectacular, demoledora, completa. Además, la mayor parte de su producción se ha dado con un pésimo arranque del líder del equipo (3 de 14 de Kobe al descanso). Gasol ha demostrado que hay dos grandes líderes en estos Lakers, capaces de anotar, pasar y tirar del carro, cuando el otro está sobremarcado o tiene un mal día.
Es tiempo de play-offs. Por eso surgen desde el principio los grandes nombres. Tras el épico partido entre San Antonio y Phoenix, los 40 puntos, 15 rebotes y 5 asistencias de Duncan, para conseguir la primera victoria de los Spurs en la serie - tras dos prórrogas- se nos antojaban números de otro planeta. Pau ha hecho 36 puntos, 16 rebotes y 8 asistencias, quedando a solo dos de lograr un triple doble - y de los sobrados- en su debú con los angelinos. Ambos han logrado ¡60! acciones positivas en esos tres apartados, pero la actuación de Pau debe considerarse mejor por su acierto en el tiro, tanto de campo como desde la línea de personal ( 8 de 8).
Es difícil pedir más. Sin embargo, no pueden confiarse los californianos. Ganar a un equipo de tanto talento en ataque como Denver es azaroso. Recibir 114 puntos en contra en cancha propia no es buen síntoma, y en una serie de play-offs, al que se relaja se lo lleva la corriente. Del quinteto titular de Denver, Iverson y Kenyon Martin son números 1 de draft, Camby, número 2, y "Melo" Anthony número tres. Son una banda, en efecto, pero una banda de genios, guiada por George Karl y con un banquillo corto, pero muy bueno.
Queda para la cátedra la gran duda de si estos Lakers mantendrán su nivel frente a equipos duros en defensa, es decir, frente a todos los que les esperan tras la primera ronda. Karl ha dispuesto para el primer partido una presión continua de Kenyon Martin, un ala- pívot de piedra con mal genio, sobre la gran estrella: Bryant lo acusó durante los tres primeros cuartos. Pero ese esfuerzo fue anulado por Lamar Odom, cuyo juego viene a ser como el de una gran araña inteligente, y por un Pau para el que, sencillamente, no hay solución.
Si le mandas dos hombres pasa (8 asistencias), si le haces falta, mete los tiros libres (100% de acierto), y aunque le vigiles, desciende de los cielos para hacer mates de todos los colores... ¿ Qué pasará cuando Bryant tenga sus días buenos habituales? Así que los equipos duros en defensa, después de la primera batalla, también tienen mucho que pensar. Yo no me hubiera atrevido a soñar un comienzo tan bueno para el de Sant-Boi, pero qué quieren que les diga, esto es Hollywood, hay una enorme comunidad hispana y ya se ve que los guionistas están de nuestra parte. Que no pare la música...
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