¿Llegará la tijera de Rajoy a las pensiones?
Sábado 15 de septiembre de 2012
“Yo de eso no sé absolutamente nada”, contestó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la pregunta del jefe de la oposición, Alfredo Pérez Ruabalcaba, que le preguntaba sobre si acogerse al rescate de Draghi implicaba un menoscabo de las pensiones. “El día anterior, ante las cámaras de Televisión Española, Rajoy aseguraba que las pensiones eran el último reducto, las líneas rojas que su Gobierno no quería traspasar. Pero lo cierto es que el rescate diseñado por el BCE ha devuelto a las pensiones al debate socio-económico, dentro de una crisis en la que, como reconocía el ministro de Economía, Luis de Guindos, este miércoles, las prestaciones sociales están amenazadas ante el anquilosamiento del crecimiento español.
Cuando Joaquín Almunia afirmó este martes que no habría requerimientos adicionales si Mariano Rajoy decidía acceder al rescate que le brindó Draghi, había que leer la letra pequeña de tal declaración. Se refería Almunia a que no habrá requerimientos adicionales aparte de los ya formulados formalmente, y por escrito, el 30 de mayo de este mismo año, por el Consejo de la Comisión Europea.
En el punto segundo del documento se especificaba que las autoridades europeas recomendaban a España “acelerar el aumento de la edad preceptiva de jubilación y la introducción del factor de sostenibilidad previsto en la reciente reforma del sistema de pensiones”, un guión que el Gobierno de Mariano Rajoy se saltó para pasar directamente al punto tercero, la subida del IVA. O, tal como se lo pedía la Comisión: “Introducir un sistema tributario compatible con los esfuerzos de saneamiento fiscal (…) En particular, subsanar la baja proporción de impuestos procedentes del IVA aumentando la base imponible de este impuesto”.
De las declaraciones que llegan de Bruselas se desprende que, en caso de pedir el rescate de Draghi, el punto que alude a las pensiones no podrá ser pasado por alto.
Ello reabre el debate sobre las pensiones en España, cuya sostenibilidad está amenazada doblemente por la coyuntura de la crisis y por la estructura demográfica española.
Incluso, algunos expertos apuntan que la voluntad de salvar las pensiones a toda costa perjudica a los jóvenes, que están sufriendo con especial violencia el desempleo y que atraviesan dificultades para fundar familias que aumenten la natalidad que asegure la perdurabilidad del sistema público de las pensiones, en una dinámica de pescadilla que se muerde la cola.
Prestaciones amenazadas
Uno de los signos más alarmantes en cuanto al sistema público de pensiones se conoció la semana pasada, cuando se hizo público que el ministerio de Empleo se vio obligado a romper la hucha del Fondo de Prevención y Rehabilitación para pagar a los pensionistas en julio. No había ocurrido nunca. El fondo de emergencia es pequeño comparado con los 67.000 millones que permanecen en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social: contaba con 4.800 millones, de los que se utilizaron 4.400.
El dato revela porqué De Guindos está preocupado por las prestaciones sociales y afirmó que, de no haber crecimiento en los próximos semestres, no habrá dinero para pagarlas.
Problema de fondo
Sin embargo, algunos expertos apuntan a que el debate sobre la sostenibilidad de las pensiones es un asunto de fondo, un problema en el largo plazo que, por el momento, los políticos no parecen decididos a afrontar. El presidente de Funcas –y ex político-, Carlos Ocaña, alució a este asunto al ser preguntado por los periodistas en la presentación de la publicación de un monográfico sobre ‘Generaciones y relaciones intergeneracionales’, en el que se aborda el asunto. Dijo que, efectivamente, Funcas ha realizado estudios sobre la viabilidad estructural del sistema de pensiones y, eludiendo el pronunciarse en el corto plazo, aseguró que las pensiones seguirán siendo una cuestión “de carácter estructural” que seguirá pendiente de resolución cuando la crisis pase.
O, como lo planteó el profesor de Economía de la Universidad Pompeu y Fabra, Sergi Jiménez, durante unos seminarios sobre la cuestión en la Fundación Ortega y Gasset el pasado otoño, “nuestros hijos deberán doblar sus contribuciones para recibir la misma prestación”, ya que, según sus estudios, en 2050 habrá 17 millones de ocupados frente a 17 millones de pensionistas, debido la propia estructura demográfica española, sin contar con que llegue otra ola migratoria.
Ayudas a los jóvenes, ayudas a los mayores
“Los mayores están siendo priorizados por los estados del bienestar”, afirmaba Elisa Chuliá, profesora de Sociología y Ciencias Políticas de la UNED, durante la presentadora de la publicación de Funcas de la que ella misma es editora. Algo que, en su opinión, va en detrimento de los jóvenes que son lo que están sufriendo con mayor crudeza la crisis económica.
Por tanto, Chuliá se mostró partidaria de debatir sobre un rediseño del Estado del Bienestar para corregir este desequilibrio.
Parece que Bruselas opina igual, ya que entre las recomendaciones de la Comisión que están inspirando las reformas del Ejecutivo español, además del punto dos donde se insta a recortar las pensiones, hay otro, el sexto, que se refiere a “proceder a una revisión de las prioridades de gasto y reasignar los fondos a fin de facilitar el acceso a la financiación para Pymes, investigación, innovación y juventud”, además de “aplicar el Plan de Acción destinado a los Jóvenes, especialmente en lo que se refiere a la calidad de la educación y la formación procesional y a su adaptación a las necesidades del mercado de trabajo”.
Pero éstas no parecen las ideas del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que al ser preguntado por las pensiones en la entrevista en TVE de este lunes aseguró que su Ejecutivo ha tomado decisiones no gratas para muchos, “pero las personas que tienen más dificultades y que, por edad, ya no pueden dar batalla como un chaval de veinte años son los pensionistas”. “Y no tengo intención de cambiar el ‘statu quo’ en este momento”, remachó.
No es una postura exclusiva del Gobierno Rajoy. Explicaba la profesora Chuliá que los gobiernos en general suelen ser más cuidadosos con los pensionistas ya que los estudios demostraban que los mayores tienden a ser más progubernamentales y reacios al cambio político que los jóvenes y, por ello, se instauraba comúnmente la doctrina de “lo último que se toca son las pensiones”.
Nuevos recortes este septiembre
El ministro de Economía, Luis de Guindos, se comprometía este mismo viernes ante las autoridades europeas a emprender nuevos recortes y reformas a fin de cumplir este año con los objetivos de déficit.
Los nuevos recortes estarán listos para finales de septiembre, por lo que el Ejecutivo tendrá que decidir en las próximas semanas si se decide a recortar las pensiones, como sugiere Bruselas, o en otras partidas de gasto.
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