Revista de prensa
Martes 18 de septiembre de 2012
Esperanza Aguirre es la reina indiscutible de las portadas de todos los diarios de este martes. No se puede alcanzar mayor unanimidad en unos periódicos que, por el contrario, ignoran en sus primeras la intervención del líder de la oposición en RTVE. Incluso hay diarios para los que es noticia única de portada, como es el caso de La Razón, que titula “Arriba Esperanza”, o de ABC, que señala “Un adiós meditado desde hace un año”. Por su parte, El Mundo resalta que “La España liberal pierde a su principal referente”, El País destaca que “Esperanza Aguirre dimite tras imponer su sucesor a Rajoy” y La Gaceta, que dice que “Esperanza Aguirre deja la presidencia de Madrid pero no abandona la política”. Ahora, informaciones, opiniones, cábalas, sospechas, suposiciones, cálculos, presunciones y conjeturas de las firmas y editoriales sobre los motivos que han llevado a la presidenta de la CAM a dimitir de su cargo y a abandonar la primera línea de la política española. Como decimos, poco espacio para otras informaciones como “Atascos y tres detenidos por la huelga de Metro y Renfe” o “CiU aparca de momento el secesionismo y apuesta por el pacto fiscal”.
El Mundo titula “La España liberal pierde a su principal referente” y añade que “González será el nuevo presidente si nadie le disputa el liderazgo”. Más cosas, “La prima de riesgo sube de nuevo por la indecisión de Rajoy ante el rescate”, “Atascos y tres detenidos por la huelga de Metro y Renfe” y “Amenaza de Hizbulá a EEUU si difunde el vídeo completo sobre Mahoma”.
Luis María Anson, en su Canela Fina, para El Mundo, escribe sobre las manifestaciones del sábado: “La inmensa mayoría de los manifestantes del domingo eran liberados sindicales o empleados de las centrales. Desfilaban aborregados como en tiempos de la dictadura franquista, uniformados una buena parte de ellos con camisas rojas de UGT o CCOO, con banderas indénticas, con pancartas preparadas en los edificios sindicales y con consignas aprendidas coreadas bajo la batuta de los altavoces oficiales. Una vergüenza y un escándalo. Y además un fracaso. CCOO y UGT ni siquiera consiguieron llenar la plaza de Colón, a pesar de obligar a liberados y empleados a asistir”, escribe. Y advierte: “Ahora, en un momento de crisis profunda, cuando se empieza a ver la luz al final del túnel, se disponen a soltar un enjambre de huelgas a la griega para resquebrajarlo todo. Y que el ministro del Interior, en su bien acredita panfilismo, no descarte que se desencadenen violencias callejeras, incluso con algún muerto, lo que provocaría la apoteosis de las algaradas sindicales”.
El editorial de El Mundo habla del peso que han tenido las discrepancias con Rajoy en la marcha de Aguirre: “Esperanza Aguirre ha sido la mujer más importante en la vida política española desde la Transición, tanto por los cargos públicos que ha ejercido como por su influencia y lo que ha significado dentro del PP. Fue ministra de Educación en la etapa de Aznar, presidenta del Senado y luego ganó tres elecciones autonómicas en Madrid, donde ha hecho una magnífica labor en sus casi diez años de gestión”, afirma, y continúa, “aunque la presidenta alegó razones personales para abandonar el cargo, la realidad es que ha pesado mucho su falta de sintonía política con Mariano Rajoy. Esperanza estaba muy molesta por algunas de las medidas que ha tomado el Gobierno como la subida de impuestos y la excarcelación de Bolinaga y, sobre todo, por las que no ha tomado para reformar el Estado autonómico, como ella propugnaba”. El diario destaca la orfandad política en la que quedan los liberales con esta marcha: “Esperanza Aguirre era la última representante del ala liberal del PP que, con dirigentes como Rodrigo Rato y Eduardo Zaplana, tanto peso político tuvo en la era de Aznar”. “La presidenta de Madrid era un referente ideológico y moral para muchos militantes del PP, que se guiaban por su valentía y su claridad en los planteamientos”, remacha.
Casimiro García Abadillo escribe en el diario que vicepreside con contundencia: “Sin Aguirre, no sólo el PP ya no será igual, La política en España será bastante más aburrida”.
Son muchas las columnas de opinión dedicadas a Aguirre. Entre ellas, destacan la de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, titulada “Pasión por la libertad”, y, en la contraportada, de Raúl del Pozo, otra con título contundente: “No soporta a Rajoy”.
La Razón apunta como única noticia de portada “Arriba Esperanza” con una foto de una foto de la presidenta de la Comunidad de Madrid levantada por las manos de una mujer. Destaca que dimitió después de cerrar el acuerdo de Eurovegas y que Rajoy apoya a Ignacio González como sucesor al frente de la Comunidad.
Carlos Rodríguez Braun, para La Razón, dice que “nada de cólera de Dios. Aguirre es la alegría liberal”. Se refiere también a sus enemigos: “Y ahora, cuando se va, los antiliberales de izquierdas y derechas, aterrados, balbucean: ¿y si se va pero no se retira para siempre?”.
El director del diario de Planeta, Francisco Marhuenda, escribe un artículo sobre la política que anda en boca de todos: “Esperanza Aguirre me gusta porque es una mujer de carácter y transparente, No engaña a nadie, Se puede estar o no de acuerdo con ella, pero hay que reconocer que tiene firmes convicciones. Es políticamente incorrecta. No me sorprende que irrite a algunos, pero se la quiere precisamente por esos aspectos que la convierten en un personaje singular”.
El País destaca que “Esperanza Aguirre dimite tras imponer su sucesor a Rajoy” y apunta que la retirada deja sin su principal líder al sector discrepante del PP. Por otra parte, “CiU aparca de momento el secesionismo y apuesta por el pacto fiscal”, “La ira antijaponesa obliga a Tokio a cerrar fábricas en China” y “Almunia advierte a Rajoy del riesgo de retrasar la decisión del rescate”.
En el diario de Prisa, Jesús Cebeiro, se muestra suspicaz: “La puesta en escena de esta (presunta) despedida demuestra una vez más su sentido del espectáculo y su habilidad para interpretar la sintaxis de los medios”, dice. “Fiel a sí misma hasta el último minuto se va dejando atada y bien atada la sucesión en la persona de su eterno número dos, Ignacio González, el principal vocero de sus discrepancias con Rajoy”, añade, y remacha “el populismo abierto y descarado que ha practicado Aguirre debería eximirla de sospechas sobre una operación encubierta para mantenerse en la reserva por si sobreviene algún cataclismo en el seno del PP. Pero es una hipótesis que casi nadie se atreve a excluir por mucho que la propia Aguirre haya dicho que es una decisión que no tiene marcha atrás”.
El editorial de El País destaca la importancia de la figura de Aguirre en el panorama político español: “Resulta tan raro que un político abandone voluntariamente esa actividad que, aunque solo fuera por eso, Esperanza Aguirre merece respeto. Su caso representa un mentís a los que se llenan la boca de críticas hacia la clase política en bloque. Por discutibles que sean sus ideas y la forma en que llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid, en 2003 –el oscuro episodio del tamayazo-, llevamos demasiado tiempo de críticas hacia la política, como si esta fuera el compendio de todos los males sin mezcla de bien alguno, para no resaltar que los políticos merecen más respeto”.
ABC, también como tema único, “Un adiós meditado desde hace un año” y señala que Esparanza Aguirre alega razones personales para explicar su marcha: “Quiero vivir más cerca de los míos”.
Hermann Terstch, para ABC, escribe sobre la marcha de Aguirre. “Sin duda habría podido prestar grandes servicios a esta España triste, torpe y aturdida que balbucea su discurso contradictorio por los escenarios internacionales. También en promover la esperanza en el cambio, en el proyecto de mayor prosperidad a partir de mayores libertades y oportunidades, eso que ella ha sabido hacer en Madrid y convertirlo en una fuente de mayorías espectaculares. Ha disfrutado y con éxito lo que no está escrito. Pero a nadie, ni siquiera a ella, puede culpársele si declara su cansancio en un panorama político como el español”.
Ignacio Camacho da razones a la marcha de Esperanza Aguirre: “Cansancio personal, hartazgo político, salud delicada, desgaste anímico, incomodidad en el proyecto actual del Partido Popular. Discrepancias con Rajoy y su Gobierno, soledad moral, presiones familiares, aislamiento institucional. Un arrebato de desaliento o tal vez una medida decisión estratégica. Quizá de todo un poco”. Y concluye: “Se marcha incólumne y victoriosa; del adversario, ni noticias”
La Gaceta dice que “Esperanza Aguirre deja la presidencia de Madrid pero no abandona la política” y señala que se retira de la primera línea y dice que ayudará a su partido “en todo lo que pueda serle útil”. Por otra parte, “Los jueces se rebelan contra las reformas de Gallardón”.
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