Economía

El agujero financiero amenaza las fusiones

Crónica económica

Domingo 23 de septiembre de 2012
La consultora Oliver Wyman dará a conocer, el próximo 28 de septiembre, su informe sobre las necesidades adicionales del sistema financiero español. Un agujero de entre 50.000 y 70.000 millones de euros, del que Bankia participa con 26.000 millones.

Bank of AmericaMerrilLinch hizo sus propios cálculos sobre cuáles serían las apreciaciones de Oliver Wyman. Sumaban 52.000 millones. Luego, el ministro de Economía, Luis de Guindos, dijo que los cálculos de esta consultora apuntaban a 60.000 millones.Recordemos que según la primera prueba de esfuerzo de Oliver Wyman, la banca española precisaría de 51.000 a 60.000 millones de euros.

Bankia aportaría 26.400 millones a ese agujero, a los que habría que sumar, entre otros, 7.800 millones de Catalunya Caixa, 6.400 de Novacaixa y 3.000 de Banco de Valencia, todas ellas entidades nacionalizadas. Otras entidades que precisarían ayudas son Banco Popular (al que dos agencias de rating han rebajado la calificación de su deuda a “bono basura”), Mare Nostrum, Ibercaja, Lieberbank y Unicaja. Popular, sin embargo, rechaza la metodología de Oliver Wyman y apunta que no necesitará ayuda pública alguna. Sólo seis entidades, BBVA, La Caixa, Santander, Sabadell, Bankinter y Kutxabank.

Las condiciones del segundo test de estrés de Oliver Wyman, basado en los informes elaborados por PwC, Erns&Young, Deloitte y KPMG, son muy duras. Una caída del PIB de 6,5 puntos en el período 2012-2014, una caída del precio de la vivienda, desde los niveles más altos del boom, del 55 por ciento, y una caída del precio del suelo del 85 por ciento, más una tasa de paro del 27 por ciento.

Estos datos ponen en peligro más de una fusión, ya que ni las autoridades españolas ni las europeas dan el visto bueno a la fusión de dos entidades (o más) que tengan necesidades de capital adicionales por parte del fondo. El ejemplo que se busca evitar, claro está, es el de Bankia.

Bajo la presidencia de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, MAFO para los titulares, Caja Madrid aceptó sumar su inmenso agujero al de Bancaja, entidad de menor tamaño, aunque importante, y que aportaba pavorosos descubiertos en sus préstamos. La dirección de Linde no va por ese camino. Detrás de la estrategia de MAFO de “vender” o “colocar” un enorme problema a Caja Madrid pueden adivinarse intenciones políticas. Con MAFO eran previsibles movimientos de este estilo. Con Linde, en principio, no.

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