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Cambios en el paisaje político tunecino

Enahda pierde fuerza frente a la coalición demócrata-liberal

Jueves 27 de septiembre de 2012
Túnez fue y sigue siendo el laboratorio en el que se juega el futuro de “la primavera de los pueblos” árabe, amazigue y copto egipcio. De la revuelta popular que acabó con la dictadura de la familia Ben Ali el principal beneficiario fue el movimiento islamista. Hoy, un año después de las Elecciones políticas que dieron el triunfo a Enahda, el paisaje político tunecino está cambiando. La sociedad profunda ha reaccionado y con ella los jóvenes y las clases medias que derrocaron la autocracia.

Curiosamente la llave del futuro de Túnez vuelven a tenerla los dos partidos que se aliaron con el islamista Enahda para formar gobierno. El Congreso por la República, que dirije el actual presidente tunecino Moncef Marzuky, y Ettakatol liderado por el presidente del Congreso, Mustafa Ben Jaafar, pueden operar un cambio histórico si forman alianza esta vez con el partido Nida Tunez, una formación política de talante demócrata y liberal creada ex nihilo por el que fuera primer ministro interino Mohamed Caid Essebs, tras la huída de Zine Ben Ali. Según el portal Kapitalis, estos partidos “se atraerían de este modo el respeto de los tunecinos y permitirían evitar al país una grave crisis”.

La fecha del 23 de octubre 2012 es crucial porque concluye el año que el pueblo tunecino ha dado de plazo a la Asamblea Constituyente para establecer una nueva Carta Magna. Todos los partidos que han concurrido a las Elecciones a la Asamblea constituyente, lo aprobaron. Sin embargo el partido islamista Enahda alega que los plazos son cortos y pretende postergar la nueva Constitución. No es sólo que dispone de una posición confortable por tener mayoría relativa en la asamblea y dirigir el gobierno de transición, sino que alparecer no consigue imponer su particular concepción de la legislación islámica como base de la futura Constitución. La troika dirigente (Enahda, CPR y Ettakatol) se encuentra dividida al respecto, pues los dos partidos minoritarios que la componen, de talante más democrático, son partidarios de respetar los plazos.

Además desde las filas demócratas se sospecha que “si Enahda quiere prorrogar los plazos fijados, es para consolidar su poder, colocar a sus hombres en los puestos clave, limitar las libertades públicas, comprar voluntades y vincular más sólidamente el porvenir de Túnez a los predicadores wahabitas llegados de Qatar y de Arabia Saudita”.

Sin embargo, la novedad de la remodelación delpaisaje político tunecino, con la emergencia de un nuevo polo de oposición democrática, Nida Tunez, puede enderezar la situación del país, y permitir un mayor juego democrático a los sectores que fueron los verdaderosprotagonistas de “la revolución del jazmín”.

En el último sondeo realizado esta semana en Túnez, el partido islamista aun siguiendo en cabeza ha perdido una gran parte de su apoyo electoral; y seguido muy de cerca por el nuevo polo liberal demócrata, Nida Tunez, que ha conseguido congregar cerca de 40 mil militantes en tiempo récord, universitarios, economistas, funcionarios, profesores y clases medias. El Congresopor la República del veterano opositor exiliado Moncef Marzuky pierde pues su tándem con los islamistas de Rachid Ganuchi. El bajón islamista (hasta un 30% de sus seguidores lo abandonarían), se debe en gran parte a la virulencia mostrada por la corriente salafista en el ataque a la embajada norteamericana; pues aunque estos extremistas islámicos obedecen a su propia organización, Ansar el Charia (los Partidarios de la Charia), es de dominio público sus vínculos con las corrientes másortodoxas del islamismo de Ganuchi.

Las revelaciones hechas por wikileaks, según las cuales, Washington habría establecido contactos regulares con los islamistas de Enahda desde 2006, no parece que le vayan a ser muy útiles al partido religioso gobernante. Es más, en estos momentos, “el desprestigio norteamericano en los sectores islamistas de todo elmundo árabe es tal, que su padrinazgo de Enahda, puede resultarle perjudicial”, como se ha visto en los recientes sondeos, afirman fuentes diplomáticas en Túnez.

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