Opinión

Cinco años de UPyD

David Ortega Gutiérrez | Martes 02 de octubre de 2012
Siempre es buena noticia el desarrollo de la democracia, y que nazca un nuevo partido democrático es síntoma de una sociedad civil activa y comprometida, si además logra consolidarse en el sistema de partidos políticos español, mejor que mejor para los ciudadanos, pues tienen un abanico más amplio de posibilidades donde elegir.

UPyD -Unión, Progreso y Democracia- es un partido político que nació el 29 de septiembre de 2007 con una inequívoca vocación nacional, esto es, para defender el interés general y el bien común de 47 millones de españoles. En las pasadas elecciones generales de noviembre de 2011 logró cerca de un millón ciento cincuenta mil votos, un verdadero éxito para los escasísimos medios materiales y humanos del joven partido. Pasados cinco años desde su nacimiento, se pueden realizar algunas reflexiones de interés.

En primer lugar, la que para mí es más importante y relevante. La apuesta por la libertad del ser humano. ¿Esto en qué se traduce? Pues principalmente en la capacidad que tienen las personas de forjarse y cambiar su propio destino. Somos libres. Y dentro de esa libertad, la creatividad es una de las cualidades más distintivas del ser humano. De una idea que nació de una treintena de personas en el País Vasco allá por la primavera del 2007, a la hoy realidad de un partido político que, según las últimas encuestas, es ya la tercera fuerza política de España, con cerca de un 14 %, en las elecciones generales de 2008 obtuvo un 1,2 %. Para que luego alguien piense que las cosas no se pueden cambiar…

Segunda reflexión. En la vida es clave el trabajo y el esfuerzo, acompañado de la pasión, la convicción y la inteligencia. En este sentido parece que los datos demuestran que UPyD goza de buena salud. No ha parado de crecer desde que nació, y no se atisba por el momento su techo probable. Hoy son miles las personas que apoyan o colaboran con este proyecto hecho ya realidad.

Tercera reflexión. La importancia del compromiso y la superación de la resignación, el lamento y el escepticismo. UPyD demuestra que hay personas en España, muchas, que no se resignan frente a la realidad existente que no les gusta. No aporta nada protestar sin más, hay que actuar para superar la realidad política que no te convence, y en este sentido UPyD está abriendo un nuevo camino, con todas las dificultades que esto implica en un sistema de partidos como el español, profundamente pétreo y controlado por dos grandes partidos políticos, muy favorecidos por nuestro distorsionador sistema electoral. Aunque ciertamente el bipartidismo comienza a dar síntomas de marcado decaimiento. Buena noticia para la pluralidad. Superamos el limitado mundo del blanco y negro.

Cuarta idea. UPyD está ahí gracias al apoyo de muchos ciudadanos generosos que quieren mejorar la realidad de nuestra desgastada clase política. La clave de este partido es su apertura hacia la sociedad civil, para tratar que lo mejor de ella se una a este proyecto reformista. Defensor de los valores de la Constitución de 1978 y del espíritu de generosidad y consenso de la Transición, UPyD está superando el esquema obsoleto de las dos Españas, de izquierdas y de derechas, tratando de abrir el camino de una Tercera España del dialogo y la comprensión, de la crítica racional y guiada por la búsqueda del interés general, el bien común y la igualdad y libertad de los 47 millones de españoles; por cierto, con un mismo discurso en todo el territorio español.

Quinto y último. El principal valor de UPyD, sin duda, es su sentido de Estado, su sentido institucional. Hay que defender y respetar las instituciones y el Estado de Derecho. No es tiempo de tibiezas o de ponerse de perfil. El Estado español está en un momento delicado e histórico, es tiempo de sacar lo mejor de nosotros mismos, basado en lo que para mí son los tres pilares básicos de cualquier gran proyecto humano: conocimiento, valor y generosidad, todo ello orientado hacia el bien común. Nuevamente la perseverancia es la clave, hay que trabajar por lo que uno cree, sin desfallecer. La política española será la que protagonicemos los españoles, somos libres, y en estos cinco años no hay duda que UPyD está generando una expectativa y una ilusión que cada vez más ciudadanos comparten. Feliz cumpleaños a todos los que no se han resignado frente a la realidad y la están transformando.