Cultura

El Teatro Real asume el reto de sacar adelante su proyecto a pesar de los recortes

un 33% menos de presupuesto

Jueves 04 de octubre de 2012
Gregorio Marañón, presidente del Patronato del Teatro Real, ha querido comenzar la rueda de prensa de este jueves, en la que ha estado acompañado de su director general, Ignacio García-Belenguer, con las declaraciones que el ministro de Cultura José Ignacio Wert ha realizado en los últimos días en referencia al teatro de la Plaza de Oriente.


Las palabras del ministro, desde luego, no pueden ser más alentadoras y, sobre todo, más justas. Significan, además, el firme respaldo institucional hacia este teatro que José Ignacio Wert ha calificado como ejemplo de la vanguardia y de la proyección internacional, así como una de las grandes instituciones nacionales con capacidad de producción propia que después exporta con enorme éxito. En todo caso, la comparecencia ante los medios de este jueves tenía especial importancia porque se produce después del anunciado recorte del 33% en la partida destinada por Cultura al Real. Un recorte que, en un principio, se había anunciado que sería del 50%, porcentaje que, en palabras del presidente del Patronato, hacía completamente inviable la continuidad del proyecto. Al final, el definitivo recorte del 33% al que se llegó supone, desde luego, un inmenso esfuerzo de austeridad presupuestaria a todos los niveles, pero también la viabilidad de un proyecto que, a todas luces, cuenta con el apoyo del público – este año se ha producido un incremento de 1.250 nuevos abonados en relación a la pasada temporada y una ocupación media del 90% - y, con el compromiso del patrocinio privado.

Se trata ahora, por lo tanto, de asumir el reto de llevar a término el proyecto realizando los ajustes necesarios a partir de distintas vías de actuación: la antes citada participación de la sociedad civil o patrocinio privado; el desarrollo de una campaña de publicidad para vender la marca del Teatro Real y su correspondiente respuesta en taquilla; el incremento de otras actividades del teatro como el alquiler de los salones o las visitas guiadas, así como la exportación de las producciones propias, que ya se está llevando a cabo con mucho éxito a algunos de los más importantes teatros de ópera internacionales, y las giras del coro y de la orquesta, cada vez más reconocidos como de las mejores formaciones de Europa.
En todo caso, para llevar a cabo el proyecto con el anunciado recorte institucional – y a falta de conocer cómo afectan al Real los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad, aún por aprobar - resultaba igualmente imprescindible alcanzar la estabilidad laboral con la firma de un nuevo convenio colectivo. La misma se llevó finalmente a cabo el pasado viernes y ello supone dotar al Teatro Real en materia laboral de una mayor flexibilidad, a la vez que se recupera el buen ambiente interno de la casa que, a su vez, se traduce en un espíritu claro de colaboración. En este sentido, Marañón y García-Belenguer han querido agradecer al comité de empresa el esfuerzo realizado que garantiza la viabilidad hasta diciembre de 2013 y que significa la mejora organizativa del trabajo, en la distribución de la jornada laboral y su consecuente reducción del coste laboral.

En definitiva, en el Teatro Real se abre un nuevo escenario económico que otorga estabilidad, confianza plena en la respuesta de la sociedad civil y el máximo impulso a la programación artística de esta institución que se convierte así en un modelo único en Europa, ya que es el primer teatro de ópera que funciona con estos nuevos porcentajes de aportaciones públicas y privadas. Ahora, el gran reto, en palabras de Gregorio Marañón, va a ser llevar a cabo este proyecto: “No vamos a empezar a trabajar en función de unos recortes. El reto del Teatro Real no es reducir su proyecto por los recortes sino llevarlo a cabo a pesar de ellos”, ha afirmado, añadiendo que esta mayor presencia de la sociedad civil en el patrocinio tiene que tener su correspondiente reflejo en el gobierno. Ello supone una transformación del Patronato que ya se está estudiando con el objeto de que refleje mejor la situación real de la financiación. En este mismo sentido, el presidente del Patronato ha asegurado que “hay que pasar de hablar del recorte del Ministerio a hablar de una transformación de la financiación pública y privada”, que queda actualmente en los siguientes porcentajes: 30% pública; 25% aportaciones de mecenazgo; 35% ingresos de taquilla y 10% correspondiente a otras actividades del teatro.

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