La primera Zona Franca de Industrias Creativas y Culturales (ICC) de España estará ubicada en el Barrio de las Letras, que aspira a convertirse en una suerte de Silicon Valley. La medida anunciada esta semana por el Ayuntamiento de Madrid supondrá la exención de impuestos a las empresas y profesionales de los sectores editorial, audiovisual, artes escénicas, patrimonio, artes visuales y artesanía. Los comerciantes hablan de satisfacción y de reconocimiento al comercio de proximidad.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha anunciado esta semana que el
Barrio de las Letras será considerado desde este año y hasta 2015
Zona Franca de Industrias Creativas y Culturales, lo que supone la exención de impuestos municipales de circulación, basuras, vados, obras o construcciones para las empresas y profesionales de la zona.
Los
comerciantes vinculados a los sectores editorial, audiovisual, de las artes escénicas, del patrimonio, de las artes visuales y de la artesanía celebran la noticia, dado que, según cálculos del Ayuntamiento, contempla exenciones de hasta 5.000 euros.
Andrés Culebras, presidente de la Asociación de Comerciantes del Barrio de las Letras, comenta a este periódico la satisfacción de los empresarios porque esta iniciativa haya sido aprobada: “Agradecemos al
Ayuntamiento su esfuerzo por potenciar el comercio de proximidad. Veníamos trabajando desde hace tiempo en esta medida, que contemplaba al principio sólo la exención de impuestos para empresas de nueva creación. Sin embargo, no ha sido así y hemos logrado que todos seamos reconocidos. Cabe recordar que en este barrio hay negocios centenarios que es necesario proteger”.
En la implantación de esta
iniciativa, que ha sido liderada por el Ayuntamiento, han participado además de la asociación a la que pertenece Culebras el HUB, una organización vinculada al ámbito de las Industrias Creativas de Madrid. “Sabemos el obstáculo que representa la
carga fiscal para el emprendedor y el pequeño empresario”, dijo Botella durante la presentación de la medida, que ha sido calificada como “pionera en España” y que aspira a “crear escuela en otras ciudades”, según la alcaldesa.
Este modelo de Zona Franca Urbana goza de tradición en Francia, Reino Unido y Estados Unidos, donde está
Silicon Valley, “cuya experiencia ha servido de guía para la Zona Franca diseñada por el Ayuntamiento de Madrid”, detalla una nota de prensa emitida por el Consistorio.
El dinero que prevén
ahorrar los comerciantes del barrio dependerá de lo que dejen de pagar a partir de ahora. “No es lo mismo dejar de pagar un impuesto por vado, circulación o basura que uno de obras que, quizá, sea el más sabroso para un pequeño empresario”, comenta Culebras, quien matiza que, de cualquier forma, verse privado de pagar un gravamen es una buena noticia, a lo que añade que ellos seguirán pagando, aunque verán devuelto el coste del impuesto en un plazo de tres meses.
Hasta
2015, habrá tiempo para comprobar cómo evoluciona una iniciativa que si funciona, es posible que sea extrapolable a otros barrios, según los planes del Ayuntamiento. El reto ahora está en comprobar si la llegada de comerciantes avivará aún más un barrio en donde, comenta Culebras, “no es tan fácil encontrar un local porque hay un superávit en cuanto a negocios, es decir, son más los que abren que los que cierran”.