Opinión

CCOO Y UGT: A VUELTAS CON EL REFERÉNDUM

Luis María ANSON | Martes 09 de octubre de 2012
Como el Gobierno no responde de forma contundente, las centrales sindicales prorrogan su amenaza de que se convoque un referéndum sobre los recortes o desencadenarán una huelga general. El referéndum que reiteraron de nuevo ayer es algo descabellado y sin precedentes en los países democráticos. Ni se puede convocar un referéndum proponiendo, por ejemplo, que el Gobierno otorgue a cada español 3.000 euros el día de fin de año; ni tampoco sobre recortes obligados o sobre impuestos imprescindibles. Pero a pesar de lo absurdo de su propuesta, los sindicatos insisten con el propósito de socavar la autoridad de un Gobierno elegido democráticamente.
La impasibilidad de Mariano Rajoy irrita a muchos. El Gobierno debería desnudar a los sindicatos, advirtiéndoles de que si no cejan en la consulta que proponen, Rajoy con la mayoría parlamentaria que le respalda convocará legalmente un referéndum en el que se pregunte a los ciudadanos: “¿Cree usted que los sindicatos no deben gastar un euro más de lo que ingresen a través de las cuotas de sus afiliados?” El 90% de lo que gastan y a veces despilfarran los sindicatos proviene de subvenciones directas o indirectas de las cuatro Administraciones, la central, la autonómica, la provincial y la municipal. Son muchos los que se preguntan: ¿Por qué hemos de pagar los contribuyentes el 90% de los gastos sindicales? Sobre todo cuando, a diferencia de aquellos admirables sindicalistas que fueron Marcelino Camacho y Nicolás Redondo, los actuales dirigentes han convertido a las centrales sindicales en agencias de colocación y en un suculento negocio en el que se defienden los intereses del sindicato antes que los intereses de los trabajadores.

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