Crónica económica
Miércoles 10 de octubre de 2012
En 1996, un seminal estudio sobre las pensiones en España, financiado por el BBVA, advertía de los problemas que acuciarían al mismo en España en un futuro que se antojaba no muy lejano. Ese momento ha llegado.
Fedea, esa asociación de economistas, ha dado una rueda de prensa sobre los presupuestos generales del Estado que da para varias crónicas. El director y el subdirector de esta institución (tenemos que encontrar una buena traducción al término thinktank) han repasado tanto los presupuestos como el principal problema de la economía española, que es su ajuste final y su crecimiento futuro, más futuro a cada día que pasa, a tenor de cómo evolucionan las previsiones.
Lo que ha llamado más la atención de los periodistas han sido las valoraciones que han hecho sobre la salud del sistema de pensiones. El subdirector de Fedea, Ignacio Conde-Ruiz, ha declarado que si se actualizan las pensiones este año, será imposible cumplir con el objetivo de déficit marcado para 2012.
Lo cierto es que será casi imposible en cualquier caso. En la primera mitad del año, el déficit acumulado ha sido del -4,31 por ciento, medio punto superior al que se había alcanzado, en ese mismo período, en el año anterior. Como recuerda Ignacio Conde-Ruiz, tradicionalmente en España el déficit corre más en la segunda mitad de año que en la primera. Es decir, que lo previsible sería que se más que doblase y se fuera, por tanto, más allá del 8,6 por ciento. Pero también es cierto, y lo ha mencionado el economista, que en esta segunda mitad de año se concentran los efectos de las medidas, nuevas y menos nuevas, que ha adoptado el Gobierno para controlar el déficit.
Para cumplir el déficit, el Gobierno tiene que lograr que el déficit acumulado en la segunda mitad de año sea del 2 por ciento del PIB. Es decir, tendría que reducir el ritmo a menos de la mitad, cuando en el primer semestre avanzó más rápido que el año anterior, y cuando como recuerda Fedea lo característico del sistema fiscal español es que genere déficit mucho mayores en el segundo semestre que en el primero.
Por si ello fuera poco problema, nos enfrentamos a la cuestión de que el Gobierno tiene que revalorizar las pensiones por ley. O cambiar la ley, claro está. Ha fijado esa revalorización en el uno por ciento. Pero, en función del dato de inflación del mes de noviembre, todo lo que suba de más el IPC lo tiene que pagar el Gobierno para mantener su poder adquisitivo. Y, con las previsiones actuales de IPC, ello “conlleva un gasto adicional para el año 2012 de al menos 3.500 millones en función de cuál sea la inflación”.
Como dice Conde-Ruiz, “sería paradójico que el Gobierno haya subido el IVA de manera obligada y, por esta medida, se haya disparado la inflación y decidiera revalorizar las pensiones”, lo que produciría “un aumento de los gastos que contrarrestaría el aumento de ingresos vía IVA”.
De acuerdo con lo que ha dicho en la rueda de prensa, lo probable es que esa revalorización no se haga. Es decir, que se congelen las pensiones este año. El gran experto de Fedea en esta cuestión, y uno de los grandes expertos españoles, es Sergi Jiménez-Martín, de la Universidad Pompeu Fabra. Tuvo una intervención no programada. El asesor de comunicación de la casa, el veterano periodista Mariano Guindal, le llamó a los micrófonos ante el interés de la prensa por esta cuestión. Luego, en una conversación con varios periodistas, ya sin micrófono, no sólo hizo suya la previsión de Conde-Ruiz de que este año se congelarían las pensiones, “lo que supondría un ahorro, teniendo en cuenta la corriente de gastos futura de unos 25.000 millones de euros”, sino que incluso se tendrán que reducir las pensiones el año que viene.
Las razones son claras, y más teniendo en cuenta otras razones aducidas en la rueda de prensa. Conde-Ruiz recuerda que las pensiones suponen el 40 por ciento del presupuesto, que es el 25 por ciento si incluimos el gasto de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Y el director de Fedea, Michelle Boldin, dice que, sencillamente, “las pensiones españolas son demasiado generosas para el nivel de renta de España”.
La cuestión es que, como comentaba Sergi Jiménez-Martín, los expertos situaban el año en el que estallaría la crisis del sistema de pensiones en el entorno de 2024. La crisis económica, la dura, larga, profunda crisis económica que estamos padeciendo, ha adelantado esa tesitura. La crisis del sistema de pensiones ya ha llegado.
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