Los temidos 'hombres de negro' ya están en suelo español, donde permanecerán hasta el próximo 26 de octubre. Se encargarán de supervisar la situación del sector bancario español, a fin de evaluar la situación de sus cuentas, antes de que comiencen a llegar los tramos del rescate de 100.000 millones de euros concedido por la Unión Europea.
Hasta ahora, estos tecnócratas representantes del FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo -la famosa 'troika'- han viajado hasta los países rescatados para conocer
in situ la situación de las cuentas. Han sido descritos por la prensa de esos países como fríos, implacables y metódicos. Curtidos en las duras negociaciones tras el rescate de Grecia, Irlanda y Portugal, la fama les precede. Así son.
Matthias Mors PIE DE FOTO
Es el representante de la Comisión Europea y llega directamente de Grecia, donde ha sido uno de los principales artífices en las negociaciones del recate. "Los ciudadanos griegos saben que no hay ninguna alternativa", decía sobre el rescate el pasado marzo en Bruselas. Alemán, nacido en Munich hace 48 años, estudió Economía en Ratisbona y más tarde en Oxford.
Comenzó a trabajar para la Comisión Europea en 1984, donde se ha dedicado a asuntos económicos, lo que le ha valido el apoyo del Comisario de Economía de la Comisión Europea, Olli Rehn, que le ha definido como "uno de nuestros hombres más experimentados".
Poul ThompsenPIE DE FOTO
Se trata del director adjunto del Departamento de Europa del FMI y coordina los programas con Grecia y Portugal, además de otros países como Islandia, Rumanía y Ucrania. Danés, Poul Thompsen se incorporó al Fondo Monetario en 1982 y fue uno de sus representantes en Yugoslavia en 1987. También coordinó las misiones del FMI en los países del este de Europa tras la caída del muro.
Su papel al frente de la 'troika' le ha hecho famoso entre los griegos con el nombre de 'Mr. Blue eyes', -el "señor de los ojos azules"-.
Klaus MasuchPIE DE FOTO
Es uno de los miembros de la 'troika' que más polvareda ha levantado en los países rescatados. En sus primeros días en Atenas, iba a pie hasta los distintos destinos de su misión en el país, hasta que notó el descontento griego en sus propias carnes, cuando fue increpado por los ciudadanos. Desde entonces viaja en siempre en coche blindado.
En Irlanda mantuvo una discusión con el periodista Vincent Browne en una rueda de prensa que causó un gran revuelo entre la opinión pública. El periodista le inquirió sobre por qué había de pagar el pueblo irlandés por las decisiones erróneas de sus bancos, algo que el responsable del BCE no tuvo problema en justificar.