Opinión

Carta desesperada

Enrique Arnaldo | Jueves 18 de octubre de 2012
Mi querida amiga Mary:

Imagino que por Boston habréis sacado ya el abrigo de piel del armario y encendido la calefacción hace días y que estaréis preparando el pavo para el Thanksgiving day.

Por aquí el tiempo inestable y lo demás aún más tormentoso. Ya sabrás por el Washington Post que estamos arruinados por varias generaciones pues ni nuestros tataranietos serán capaces de pagar la deuda, que vamos para cinco millones de parados, que todos son recortes de salarios y aumento de los impuestos, que no hay actividad económica ni perspectivas a medio plazo pues nadie sabe cuando va a acabar e incluso si algún día terminará. Pero no te creas que el Gobierno ha reducido sus asesores y asistentes o los órganos administrativos ni vendido sus coches oficiales. Todo sigue igual, aunque ahora procuran no dejarse ver en público para evitar abucheos.

Pasado mañana tenemos elecciones en lo que tú llamarías Estados de Galicia y de País Vasco. Les tocaba. Pero el mes que viene son las de Cataluña, cuyo Presidente las ha anticipado dos años. Resulta que este señor ha empezado a cerrar ambulatorios y escuelas y dice que la culpa es del Gobierno central que le roba su dinero. Y sin embargo tiene decenas de embajadas repartidas por el mundo y centenares de organismos que hacen lo mismo que los del Estado y que podrían suprimirse y nada. Dicen por aquí que es un libertador mesiánico y un jugador con cartas marcadas que ante su incapacidad para resolver los problemas ha levantado la bandera de la independencia para autojustificarse.

Como te imaginarás con tantas elecciones aquí está todo paralizado pues el Gobierno no se atreve a hacer nada, no sea que tenga un coste electoral para su partido. Ya pasó a principios de año pues, si recuerdas, en marzo hubo elecciones en Andalucía. Y todo estuvo también parado. Menos mal que ya queda poco para finalizar el año y no nos pueden convocar más elecciones. Mientras tanto, como en los versos de Yeats: “Todo se desmorona; el centro ya no puede sostenerse / La anarquía se adueña del mundo entero / La marea sanguinoliente se ha desatado, y en todas partes / La ceremonia de la inocencia es ahogada”.

¡Está el país para elecciones! ¡Y encima quieren añadir referéndum!. Aquí ya sabes que está muy mal visto hablar de España o llamarle a alguien español. La verdad es que la gente pudiente está sacando a paladas el dinero y a lo mejor prefieren que nos llamemos Argentina. ¡No te puedes imaginar la que se ha montado con unas declaraciones del Ministro de Educación! ¡Claro, decir en alto lo que todo el mundo piensa pero no se debe exteriorizar!.

Cada vez que me encuentro con algún amigo por la calle me espeta a la primera de cambio que no va a volver a votar, que ya le han engañado bastantes veces y que no vuelve a picar. Y me acuerdo de un texto que leí hace tiempo sobre el peligro que para la democracia es que la gente deje de votar… Me encanta Vila-Matas (no sé si “Dublinesca” está traducida al inglés, pero te lo recomiendo). Tiene frases geniales, pero te voy a recordar dos: “Iban a comerse el mundo y ahora se limitan a comentarlo” (no me digas, Mary, que no está pensada que ni pintiparada para los políticos y para los economistas); “Temas de discusión: los de siempre. El pasado ya inalterable, el presente fugitivo, el inexistente futuro” (joder, es que nos han robado la esperanza, Mary).

No te robo más tiempo. Sólo ha sido un desahogo. Escríbeme pronto y me cuentas si es verdad que Obama se parece a Zapatero. Un abrazo grande y cuidado con las heladas.