Opinión

Mauro Rodríguez, un ejemplo para todos

David Ortega Gutiérrez | Martes 23 de octubre de 2012
En una época de resignación y de crisis, de lamentos constantes y reproches continuos, de mucha crítica y poco compromiso, me llamó poderosamente la atención el ejemplo y la actitud de Mauro Rodríguez, una historia vital que merece mucho la pena ser más conocida -alguna repercusión ya ha tenido en los medios-, para reflexión de todos respecto de lo que hacemos, de lo que podemos hacer y de los retos que afrontamos en la vida.

Mauro es un joven de 22 años, vive en Lugo y tiene síndrome de Down. Sin embargo, en sus apenas dos décadas de historia, ha decidido romper barreras y demostrar al mundo que las cosas pueden cambiar, no resignándose a la mera realidad de las mismas. Es graduado medio en comercio, ha realizado prácticas de ordenanza en el Campus de Lugo de la Universidad de Santiago de Compostela y desde hace pocos días, es el primer español con síndrome de Down que consigue una plaza de oposición convocada por el Estado. Concretamente es ordenanza de la Tesorería General de la Seguridad Social en su sede de Lugo.

El coraje y la determinación de Mauro no acaban ahí. Su tesón no sólo luce en la materia del trabajo y el estudio, físicamente también rompe barreras. En el pasado campeonato de España de natación gana los 200 metros libres en la categoría síndrome de Down. No contento con esto, hace pocas semanas afrontó un nuevo reto, nadar 10 kilómetros en el mar entre las islas Cíes y la Costa de O Vao, para ello invirtió más de cuatro horas. Pero Mauro no contento con eso, nos sigue dando lecciones de esfuerzo y determinación frente a las dificultades. No sólo ha roto barreras en el estudio y en el deporte, también en el mundo de la cultura tiene bastante que decir, ya que participa como actor en el grupo de teatro Anade.

Desde ejemplos así podemos afrontar más correctamente los problemas que vivimos. En nuestra querida España necesitamos muchos Mauros con esa fuerza vital y espíritu de superación. Nos contagiamos en exceso de lo mediocre y de lo vulgar que nos rodea, sin atender a héroes anónimos que tenemos más cerca de lo que nos creemos, nos falta tan sólo tener un poco más de vista y oído para aquello que nos enriquece y nos hace crecer como personas, en dignidad y en humanidad. Al igual que en la vida hay personas que nos empobrecen y a veces sacan lo peor de nosotros, también existen a nuestro lado personas que nos hacen mejores, que su ejemplo y tesón logran sacar lo mejor de nosotros mismos.

Termino. La vida es creación, optar, libertad. Somos libres para ser mediocres, al igual que somos libres para realizar aquellos proyectos en los que creemos y que, a nuestro entender, merece la pena luchar y trabajar por ellos. Mauro Rodríguez es un verdadero ejemplo de calidad humana y superación de los límites que, en principio, la naturaleza ha puesto en su vida. Tristemente otros con muchísimas más posibilidades, hacemos mucho menos. Precisamos cambiar la dinámica errónea de nuestro tiempo, el egoísmo y el miedo deben ser sustituidos por la generosidad y el valor, todos tenemos dentro de nosotros ambas posibilidades. La vida es conocimiento e inteligencia, pero para que éstas sean fructíferas hace falta algo más, ese algo más es lo que Mauro, entre otras muchas cosas, nos enseña. Sólo necesitamos querer aprenderlo y pasar a la acción.