Sociedad

El juez decano de Madrid sospecha, por las imágenes, que "se superó con creces el aforo permitido"

La seguridad en Madrid arena: 38 vigilantes para 9.500 personas

Viernes 02 de noviembre de 2012
Las primeras impresiones de los asistentes a la fiesta de Halloween en el recinto Madrid Arena sobre una supuesta superación del aforo permitido de la sala han sido corroboradas por el juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, quien ha mostrado sus sospechas de que había una media de cuatro jóvenes por metro cuadrado y ha denunciado que en la fiesta hubiera menores. Por otra parte, fuentes de la investigación han señalado que el plan de seguridad contratado consistió en 38 vigilantes de seguridad privada para un recinto al que acudieron miles de personas.

El juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, ha expresado hoy su sospecha de que, por las fotos que ha visto en internet, "se superó con creces el aforo permitido" en la fiesta en el Madrid Arena, en la que murieron tres jóvenes y otras dos resultaron heridas muy graves.

Armengol se ha referido así, a preguntas de los periodistas en los juzgados de Plaza de Castilla, al suceso ocurrido ayer durante una fiesta de Halloween, en la que se produjo una avalancha.

El juez decano de Madrid ha destacado que "la misión de la Justicia será depurar las presuntas responsabilidades tanto penales como civiles que se hayan podido producir en esos hechos".

"La madre del cordero de lo que ha pasado está en que habrá que comprobar si había personal de seguridad en las salidas correspondientes para que se produjera una evacuación en tiempo y forma", ha dicho Armengol, que ha incidido en que "también habrá que hacer una comprobación específica sobre el aforo".

En este sentido, ha expresado su "sospecha" de que por la fotos que ha visto en internet "se ha superado con creces el aforo permitido, ya que había una media de cuatro jóvenes por metro cuadrado".

Ha precisado que el magistrado del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, al que corresponde la investigación, pedirá el número de localidades vendidas si sospecha que las cifras no son las correctas". Ha recordado que la superación del aforo permitido "supone una responsabilidad penal o civil", porque han muerto tres personas y otras dos están críticas.

El juez decano de Madrid ha subrayado que una de las menores heridas tiene 17 años, "lo que también demuestra que se ha permitido el acceso a menores de edad", y ha recordado que tampoco se puede acceder a esos recintos con alcohol, sustancias estupefacientes ni elementos como bengalas.

Sobre este último asunto, Armengol ha calificado de "desalmada" a la persona que prendió la bengala que supuestamente provocó la avalancha, y ha incidido en que "los mecanismos de evacuación tiene que estar previstos desde el inicio".

Ha lamentado profundamente el fallecimiento de las tres jóvenes y que otras dos estén heridas críticas, y ha incidido en que "la misión de la Justicia es depurar las responsabilidades, tanto penales como civiles, que se hayan podido producir en esos hechos".

Armengol ha relatado que su hija acudió ayer a la fiesta en la que se produjo la avalancha, aunque permaneció en una planta superior y no resultó herida, si bien vio a varias personas caer por las escaleras y a una persona aparentemente fallecida, que pensó que podía haber sufrido una intoxicación etílica.

9.500 asistentes, 38 vigilantes
Por otra parte, fuentes de la investigación han señalado que el plan de seguridad contratado por la empresa organizadora del evento en el Madrid Arena consistió en 38 vigilantes de seguridad privada para un recinto al que acudieron miles de personas. Desde el ayuntamiento explican que se vendieron 9.650 entradas para un recinto con capacidad de aforo para 10.600 personas.

Estos 38 vigilantes privados pertenecen al Grupo Seguriber, según estas mismas fuentes. La empresa organizadora del acto, Diviertt S.L, remitió al Ayuntamiento de Madrid los datos del evento, concretamente a 'Madrid Espacios y Congresos', competente para dar el visto bueno.

En el apartado de seguridad se precisa que el Grupo Seguriber, va a encargarse de la "seguridad exterior y requisa", pero al menos en ese documento no se precisa el número de efectivos que se emplearán para ello, pese a que sí anticipa que a la fiesta acudirán "7.000 personas (aproximadamente)", una cifra que finalmente se vio superada en más de 2.500 personas.

Diviertt S.L incluye en el apartado de "Servicio de Orden" que la seguridad estará a cargo de Kontrol 34, S.L., con 75 operativos y precisa la palabra "(Interior)" de lo que se deduce que se refiere a la seguridad Interior del recinto. También cita al Grupo Seguriber al que le atribuye la "seguridad exterior y requisa".

No obstante, fuentes de la investigación precisan que esta empresa no es de seguridad y que esos 75 efectivos realizaban otras "labores auxiliares" (roperos, control de tickets, información para asistentes...).

De hecho en la inscripción de esta sociedad se establece que su objeto social es: "la organización y promoción de eventos musicales y promocionales; la gestión, administración, adquisición, promoción, construcción, enajenación, arrendamiento, rehabilitación y explotación en cualquier forma de solares, pisos, locales, terrenos...".

Por ello, y tras recalcar que esta sociedad se dedica a "labores auxiliares", las fuentes de la investigación consultadas por Europa Press, insisten en que el despliegue de seguridad se limitaba a los 38 vigilantes privados del Grupo Seguriber.

En esos mismos datos facilitados por Diviertt, S.L. al Ayuntamiento anuncian también que el servicio sanitario iba a correr a cargo de dos médicos y dos enfermeras además de dos ambulancias de transporte convencional, con dos técnicos de emergencias.

El juez decano de Madrid, José Luis González Armengol ha apuntado este viernes que los mecanismos de evacuación "tienen que estar previstos desde el inicio". Es por eso por lo que ha insistido en que el tema fundamental en el que se está centrando el caso es en la "falta de seguridad", con la presencia en la fiesta de "menores de edad y más gente de la permitida legalmente".

De este modo, Armengol ha recordado que la Policía Municipal "tiene las competencias ya que hay ordenanzas en materia de espectáculos públicos". "Estamos hablando de ilícitos administrativos por faltas muy graves. Todo ello ha propiciado una infracción legal. Ya hay diligencias por tres muertes y se verá si son intencionadas por incumplimiento grave en materia de seguridad o por imprudencia", ha apostillado.

A continuación, el juez decano de Madrid ha aseverado que se podrían desprender "responsabilidades civiles". "La primera de la empresa organizadora, y ya subsidiariamente de la Policía Municipal", ha añadido después de apuntar que existe la obligación de hacer las comprobaciones oportunas para ver si se cumplían las medidas de aforo. Es por eso que considera que podría haberse producido una "infracción muy grave en la Ley de Espectáculos".

El Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM) ha denunciado el escaso número de agentes que, a su juicio, dispuso el Ayuntamiento de Madrid en el recinto.

Los testigos señalan que el aforo estaba al doble de lo permitido
Mientras, agentes del Grupo V de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Madrid siguen interrogando a personal del Madrid Arena y a jóvenes que asistieron a la fiesta para averiguar las circunstancias en que se produjo la avalancha. Los testimonios son diversos, pero la mayoría denuncian las condiciones de acceso y de la sala.

Según han relatado a El Imparcial varios testigos "el aforo estaba, al menos, doblado" y dentro de la sala "no te podías ni mover". Igualmente, dos jóvenes que asistieron a la fiesta han asegurado que vivieron momentos de pánico y que trataron de ayudar a los atrapados, uno de los cuales, agarrado a ellos, les gritaba: "no me sueltes que me estoy muriendo". Unas palabras desgarradoras que no sirvieron para poder ayudarle porque, según han denunciado, los servicios de seguridad del recinto impedían que pudieran socorrer a las personas atrapadas.

Además, han contado que era tal el agobio que sobre las cuatro de la mañana decidieron abandonar la fiesta, momento en el que se vieron sorprendidos por una multitud que llenaba uno de los pasadizos de acceso al recinto. Apuntan que pudieron ver hasta "cinco pisos" de personas amontonadas, que gritaban desesperadamente y que se agarraban a sus manos y a sus pies, pero ante la imposibilidad de poder auxiliarles ellos mismos, pidieron ayuda al personal de seguridad al que advirtieron de que si no se actuaba con rapidez "iba a morir gente".

Durante estos momentos tan confusos llegaron a ver cómo un camarero hacía maniobras de reanimación sobre una de las barras de copas a una de las chicas, que finalmente resultó muerta.

Navajas, petardos...
Al igual que otros testigos, han subrayado que, en general, no se requirió el DNI ni se registraron bolsos y mochilas por si había algún objeto peligroso. Los testimonios recogidos por este diario apuntan que "no había ningún control en el acceso, que la gente entraba a mansalva y que era fácil colar navajas o petardos".

Por otra parte, las cinco víctimas de la avalancha que se produjo esta madrugada en la fiesta de Halloween formaban parte de una pandilla de jóvenes entre los que se encontraba el novio de una de las fallecidas, que vio cómo su novia moría arrollada, han declarado a EFE fuentes del círculo de amigos de este grupo.

Una de las cosas que más les ha sorprendido de lo ocurrido, han señalado testigos consultados, es que en ningún momento se decidiera suspender el concierto de música. Ellos habían adquirido la entrada con antelación y habían pagado 33,80 euros por cada una, aunque luego en la reventa llegó a costar 54 euros, han señalado.

Por su parte, el colectivo de funcionarios públicos Manos Limpias ha interpuesto una denuncia "contra los responsables de los sucesos en el Madrid Arena" y se ha personado como acusación popular en el caso. Manos Limpias acusa a los responsables de la organización del evento, a los responsables del lanzamiento de bengalas y "al responsable del Ayuntamiento de Madrid que firmó el contrato de alquiler para el referido evento" de un delito de homicidio imprudente, otro de lesiones por imprudencia, y un delito contra la seguridad colectiva.

TEMAS RELACIONADOS: