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Cristopher Ross mide la temperatura en el Sáhara

El enviado especial de la ONU hará su Informe a fin de mes

Lunes 05 de noviembre de 2012
El enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, el diplomático Cristopher Ross, está completando su ronda de reuniones y visitas en Rabat, El Aaiún y Tinduf y se prevé que a finales de este mes de noviembre publique su informe sobre una posible solución del conflicto que ya dura casi cuarenta años.

El diplomático Cristopher Ross, enviado especial del Secretario general de la ONU Ban Ki Moon, realiza un maratón de consultas con todos los actores del conflicto del Sáhara Occidental. Tras su estancia en Rabat, El Aaiún y Tinduf, el diplomático norteamericano viajará a Argel, Nuackchott, Paris y Madrid. A finales de noviembre presentará su Informe en la ONU. Su finalidad: realizar negociaciones bilaterales y multilaterales y llegar a una solución del conflicto por fases sucesivas que permita el autogobierno de la población del Sahara con garantías internacionales.


Cristopher Ross ha mantenido entrevistas con todas las partes. En Rabat fue recibido por el rey Mohamed VI, y mantuvo discusiones con el Jefe del Gobierno marroquí, Abdelilah Benkirán. Aunque nada ha trascendido de las discusiones del enviado de la ONU y el soberano marroquí, se cree que Marruecos ha detallado su propuesta de “autonomía avanzada” del territorio, y no se excluye que haya alguna propuesta nueva en el sentido de un autogobierno de la población de la región.

Después de la capital, Cristopher Ross viajó al territorio del Sáhara Occidental, concretamente a El Aaiún, donde recibió en presencia del jefe de la MINURSO, el alemánWolfgang Weisbrod-Weber, a representantes de saharauis pro-marroquíes y a los miembros del Colectivo de Defensores saharauis de los Derechos Humanos, CODESA. Ross escuchó pacientemente a Aminatu Haidar, Ali Salem Tamek y otros conocidos militantes independentistas, que se quejaron de “la militarización de la región, de la prohibición de manifestarse y expresarse libremente, de torturas en las comisarías de policía y los calabozos de la DST (Servicio de seguridad territorial), así como de los problemas generales de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental”, según fuentes de los militantes saharauis. También evocaron lo ocurrido hace dos años en el campamento de Gdeim Izik y posteriormente otros incidentes acaecidos en Dajla, así como el caso de “los 526 saharauis que continúan desaparecidos desde los años 70”.

Justo al día siguiente de haber sido recibida por Cristopher Ross, la militante Aminatu Haidar fue “agredida por la policía”, según la información difundida por el centro norteamericano Robert Kennedy, y confirmado por ella misma a las agencias internacionales de prensa. Las Autoridades de Rabat dan otra versión, diciendo que la militante saharaui quiso llamar la atención “incendiando un neumático y arengando a los jóvenes a manifestarse”. Según Rabat, las fuerzas del orden se personaron en el lugar, “pero no intervinieron”.

El director del periódico “Correo Diplomático”, Paco Soto, afirma en un análisis relativo al viaje de Cristopher Ross, que este desplazamiento “divide a Marruecos”, recordando la decisión del Gobierno marroquí de “retirar su confianza” al Enviado especial del Secretario general de la ONU en la primavera pasada, lo que acarreó el apoyo incondicional de la clase política. Pero que posteriormente el Rey levantó “la sanción” y permitió la vuelta del diplomático norteamericano en funciones a la región.

El periódico que se edita en Rabat sostiene que Ross está haciendo sus reuniones “para acercar posiciones entre las partes enfrentadas, tras haber hecho un balance de los últimos cinco años de negociaciones directas entre los bandos enemigos”. Según Correo Diplomático “el rey Mohamed VI expresó al diplomático estadounidense la voluntad de Marruecos por acabar con ‘el conflicto artificial’ del Sáhara en el marco de la propuesta marroquí de ofrecer una amplia autonomía bajo la soberanía de Rabat al territorio que fue una colonia de España hasta 1975”.

El director del periódico citado afirma que “el periplo de Ross por diversos países implicados en el conflicto saharaui ha sido interpretado por algunos círculos políticos y académicos marroquíes como un signo de debilidad de las autoridades de Rabat”, y cita al respecto las críticas emitidas por el politólogo Yusef Belal que considera que Rabat muestra “una posición de debilidad”, evidenciando “el fracaso de su estrategia” para resolver el conflicto del Sahara occidental. “Correo Diplomático” se hace eco de fuentes saharauis opuestas al independentismo que afirman que “Ross no aportará nada nuevo, porque no hay una verdadera voluntad política para solucionar el conflicto; ni Marruecos tiene claro lo que hay que hacer, ni el Frente Polisario tiene las manos libres para encontrar una salida a la crisis”.

En su etapa en los campamentos de refugiados saharauis, Ross llegó este fin de semana a Tinduf donde mantuvo entrevistas con el Secretario general del Frente Polisario Mohamed Abdelaziz, y otros miembros de la cúpula del movimiento independentista. El coordinador saharaui de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO), Mohamed Jadad, que también estuvo presente en los encuentros, afirmó a la agencia Efe que Cristopher Ross “es quien dicta su propia agenda” decidiendo a quien ver. “Es libre de ir adonde quiera”, insistió Jadad, saliendo así al paso de las críticas ya formuladas en el pasado sobre las “agendas guiadas” de los Altos funcionarios internacionales, como el Comisario para los Derechos Humanos de la ONU que visitó recientemente los campamentos, y que no pudo entrevistarse con notorios miembros de la sociedad civil críticos con la política y el funcionamiento del Frente Polisario. La dirección del movimiento independentista alega que Ross “tiene previsto reunirse con dirigentes civiles y militares, así como con representantes de la sociedad civil”.

La novedad del viaje de Cristopher Ross a los campamentos de refugiados de Tinduf, en el suroeste argelino, ha sido su visita inesperada a la ciudad de Tifariti, que se encuentra en el territorio del Sáhara Occidental bajo control del Polisario, al encontrarse fuera de los muros de defensa construidos por Marruecos en los años 80. En primera línea al exterior de los lindes defensivos existe una franja de tierra de nadie, en el que Naciones Unidas vigila que no haya movimientos de tropas. Pero más allá de la misma, se encuentra una zona considerada por el Frente Polisario como “liberada” donde está la ciudad de Tifariti.

Los encuentros mantenidos por el diplomático norteamericano con representantes de ONG, sindicatos, Asociaciones y otros miembros de la sociedad civil, hacen pensar que Ross espera que éstos se impliquen más en la búsqueda de un acercamiento de posiciones entre las partes en conflicto.

Aunque el embajador norteamericano en Rabat ha insistido en una entrevista publicada en el semanario marroquí Tel Quel, que Cristopher Ross “no es el representante de Estados Unidos, sino de la ONU”, a nadie escapa el peso que tiene Washington en la posible solución del conflicto. El embajador Kaplan eludió responder al posible papel que puedan jugar los Estados Unidos, diciendo “no olvide que nosotros trabajamos bajo el paraguas de la ONU”.

Sin embargo, el resultado de las Elecciones presidenciales de mañana en Estados Unidos podría jugar un papel nada despreciable, o bien el de la continuidad de la posición de Washington con un marcado acento en la seguridad y en la lucha antiterrorista, o bien en la búsqueda de una solución “más política”, según medios diplomáticos. La situación en el Sahel, y los temores suscitados en Europa y Estados Unidos, por el incremento de acciones terroristas en la región y el auge de varios movimientos yihadistas armados en la región desértica, presionan a la comunidad internacional para buscar una solución rápida y definitiva al conflicto del Sahara Occidental que dura ya 37 años.

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