La extravagancia en la forma de hacer moda de Jean Paul Gaultier ha sido una seña de identidad en las creaciones del modisto francés. Una exposición organizada por la Fundación Mapfre en Madrid ofrece la posibilidad de contemplar de cerca 120 de sus diseños, en los que no falta una alta dosis de originalidad aderezada por otra de irreverencia e impertinencia.
El universo de
Jean Paul Gaultier tiene tanto de experimental como de irreverente y extravagante. Así lo demuestran 120 de sus diseños expuestos en la
Fundación Mapfre que ha organizado en homenaje al diseñador francés, de quien destaca sus aportaciones a la moda vanguardista y su defensa del derecho a ser diferente.
Dividida en seis secciones, la exposición permite contemplar no sólo creaciones textiles, sino también fotografías, bocetos, retales o vídeos. Si bien la impertinencia compositiva de Gaultier ha invitado a considerarlo como un icono de la moda, algunas de sus
atrevidas creaciones han sido las que han quedado grabadas en el imaginario colectivo ayudadas, quizá, por su vínculo con el espectáculo, ya sea a través de sus colaboraciones con Madonna, Kylie Minogue o Pedro Almodóvar.
Los
marineros, las sirenas y las
vírgenes de Gaultier, que sirven como introducción a la muestra, aúnan algunas de las claves de su forma de hacer moda, es decir, experimentar con tejidos pero, además, buscar una forma de agitar las conciencias desde la pasarela, como ocurre con la selección de diseños de inspiración religiosa, entre los que destaca uno creado a partir de tul plisado y lamé dorado con faldón largo en la espalda decorado con latón martilleado, material del que está hecho un sagrado corazón que decora el pecho del vestido. Otro ejemplo es un vestido de muselina y encaje de lamé cuya ejecución llevó 315 horas, o uno de punto y muselina con aplicación de corazón de cuentas de cristal y caudal de sangre de muselina y perlas.
Si hay algo que sorprende al visitante es la forma en la que han sido expuestos los
diseños de Gaultier, que visten unos maniquíes cuyos rostros animados los humanizan de una forma asombrosa.
Otro de los espacios que forman parte del recorrido es el dedicado a la ropa interior femenina, entre la que destacan ejemplos de trabajados corsés hechos con lamé
vintage, con pechos cónicos de
charol negro forrado en cuero metalizado o con paja trenzada y trigo.
La
lycra de un mono de punto, el satén y el terciopelo de seda de un corsé-exesqueleto o el encaje metálico de un mono enterizo forman parte de algunos de los tejidos con los que Gaultier ha llevado a cabo su proceso experimental, en el que ha tenido mucho que ver su contacto con el cine y el espectáculo, áreas en las que ha participado activamente. Así, es posible contemplar algunos de los modelos creados para las películas de
Almodóvar Kika,
La mala educación o
La piel que habito.
El movimiento
punk también merece un espacio en la exposición, en la que se exponen un traje de levita de tartán de mohair escocés, una camisa de
lurex plateado, una cazadora de cota de malla tachonada o unos
leggings de vinilo.
Igualmente interesante resulta el espacio titulado
Jungla urbana, donde destaca un vestido escudo de muselina con plisado
soleil, acompañado por un velo de tul, un
vestido de noche de tafetán bordado con canutillos y perlas 'piel de leopardo', en el que se invirtieron 1.060 horas, una falda y un
body de pitón con bordado de clavos y cobre o una falda de faya de seda con efecto 'abrigo de húsar' con tocado-cola de plumas y tul de seda.
Información sobre la exposición:Lugar: Fundación Mapfre. Sede de Recoletos.
Fechas: del 6 de octubre al 6 de enero.
Horarios: lunes de 14:00 a 20:00 horas / martes a sábado de 10:00 a 20:00 horas / domingos y festivos de 11:00 a 19:00 horas.
Entrada: gratuita.