Adolfo Amorós Valderas | Jueves 15 de noviembre de 2012
La reapertura de la playa de Nokoso a 65 Km. de la central nuclear japonesa ha sido celebrado con júbilo y demuestra que la vida sigue y se puede volver a la normalidad. Es la primera playa de la zona que recibe el visto bueno para acoger a bañistas. Las autoridades dicen que la concentración de radiación en el agua del mar es menor de 1 becquerel por litro y la contaminación del aire también es baja y se ha autorizado a bañarse en la zona.
En España la central de Almaraz invertirá 60 millones de euros en las mejoras derivadas en las pruebas de resistencia. Incorporando otro centro de apoyo técnico para responder a emergencias por si el centro actual queda afectado por una catástrofe, así mismo se instalaran equipos portátiles para suministrar agua con objeto de refrigerar los reactores y las piscinas de combustible.
Las modificaciones han empezado a realizarse el 11 de noviembre previéndose finalizar el grueso de las modificaciones en el año 2014.