Opinión

El buen ejemplo de Brasil

Alieto Guadagni | Viernes 16 de noviembre de 2012
Una buena política educacional que aquella que se preocupa por el futuro de sus niños y adolescentes, por esta razón desde Argentina se observa la gran diferencia que existe con Brasil en lo que hace a la mejora en el nivel educativo de sus jóvenes. El sábado 3 y el domingo 4 de noviembre fueron en Brasil y Argentina días distintos para los adolescentes que concluyen la escuela secundaria, y piensan ingresar a la Universidad. Para ninguno de los argentinos fue un día especial, por eso muchos pudieron tener un fin de semana como cualquier otro, incluso con la activa vida nocturna.Pero los adolescentes brasileños enfrentaron un distinto fin de semana, ya que en esos dos días se tomaron los exámenes ENEM, cuya aprobación es indispensable para poder ingresar a la Universidad. Estas pruebas escritas se tomaron en 1615 ciudades del Brasil en la cuales funcionaron 15.076 locales; se presentaron a rendir estos exámenes alrededor de 4,2 millones de adolescentes que están ya concluyendo la escuela secundaria. El examen escrito del día sábado3 duro 4,30 horas, y los postulantes debieron contestar por escrito 45 preguntas sobre Historia, Geografía, Filosofía y Sociología, más otras 45 preguntas sobre Biología, Física y Química. El día domingo 4 el examen escrito fue más largo ya que duro 5,30 horas; hubo 45 preguntas sobre Matemática y 45 sobre Lenguaje, pero además debieron los aspirantes a ingresar a la Universidad realizar una prueba de redacción sobre “la inmigración en Brasil en el siglo XXI”.

En total tuvieron que responder 180 preguntas. En realidad ningún lector debería sorprenderse por esta practica, que es común desde hace muchas décadas en todos los países del mundo desarrollado. En América Latina, estas pruebas de ingreso obligatorias se aplican en países distintos desde el punto de vista político, como Chile, Colombia, Cuba y Ecuador. Nuestro régimen escolar es original ya que no incluye este tipo de exámenes generales al concluir el ciclo secundario, esto significa que hemos decidido liberar a los adolescentes del esfuerzo considerable que significa prepararse bien y por mucho tiempo para afrontar una prueba general de ingreso a la Universidad, como este ENEM. La pregunta ahora es la siguiente: quienes tratan mejor a sus adolescentes y sobre todo mas se preocupan por su futuro laboral en este mundo globalizado: los brasileños con estas grandes exigencias que los impulsan a estudiar, o nuestra visión facilista que excluye este tipo de exámenes generales y no propicia la cultura del esfuerzo y dedicación para el estudio? A pesar ( o gracias?) de este riguroso examen Brasil gradúa muchos mas universitarios en proporción a la población que nosotros. Este examen ENEM fortalece la graduación universitaria, ya que su aplicación estimula la dedicación al estudio en la propia escuela secundaria para prepararse bien y avanzar en la Universidad .El tiempo perdido durante la escuela secundaria cuando se estudia poco, difícilmente se puede recuperar después en la Universidad. El ENEM es una exigente valla a superar y para eso hay que estudiar durante el ciclo secundario e ingresar así bien preparado al nivel universitario, o sea que el estudiante es el principal beneficiado.