Opinión

De caganers y otras figuras del pesebre

José Antonio Ruiz | Viernes 23 de noviembre de 2012
Son días de desengaño y desorientación existencial desde que el Papa, traicionado en su buena fe por la santa razón de los herejes, ha asegurado que no había ni mula ni buey en el portal de Belén, pues nada se dice al respecto en los evangelios de Lucas y Mateo, ya que bien pudiera haber sido una ocurrencia iconográfica bienintencionada de San Francisco de Asís.

No contento con ello, ha dicho también el Sumo Pontífice que la sobrevalorada estrella de Oriente era en realidad una Super Nova, con lo que mucho me temo que los pobres Reyes Magos se quedan este año sin el navegador TomTom Go Live que guíe a los camellos hasta el pesebre, con el consiguiente riesgo de perderse por el camino y acabar en Vallecas.

¡Qué manera de amargarnos la ilusión y fomentar el ateísmo! Esto se nos tenía que haber avisado con tiempo, a fin de ir haciéndonos poco a poco a la idea y evitar el descoloque entre el cientifismo racionalista y el descreimiento del converso, que no es asunto banal aunque pudiera parecerlo.

Como intelectual instruido que es, Benedicto debiera haber reparado en Chesterton cuando cayó en la cuenta de que el día que el hombre deja de creer en Dios se expone a acabar creyendo en cualquier otra cosa, pongamos por caso en Zapatero, Alfredo, Mariano, Arturo o Pujol, profetas chapuceros, vendedores de falsos paraísos terrenales a precio de ganga.

De sobresalto en sobresalto, los hay, como un servidor, que todavía no nos habíamos recuperado de la foto del consejero de Turismo de Baleares, el cazador de los cojones del Gobierno pepero de Bauzá (que un día de estos tendrá que explicarnos por qué no se lo ha cargado ya), posando con los testículos de un ciervo colocados como un trofeo sobre su cabeza, chorreando sangre sobre su cara dura de cazador cazado. Los hay que parecen sentir nostalgia por la España sórdida de Puerto Hurraco.

No ganamos para disgustos. Las decepciones se suceden a diario. Año I del Marianato. España, bajo fianza. El epitafio político de Rajoy ya está escrito. Como diría Manuel Fraga, «con lo que me dieron hice lo que pude».

Suerte que siempre habrá un periódico mamporrero y baboso dispuesto a retratarse. Pasará mucho tiempo hasta que podamos superar el soponcio provocado por la edición del diario La Razón de este lunes 19-N. Diecisiete páginas dedicadas a ensalzar la «II revolución reformista» de Mariano, jefe político, que lo fue, del hoy director del libelo genovés Francisco Marhuenda, que ahora va de periodista independiente divino de la muerte.

Se pregunta este cronista dónde estarán todas las eminencias grises que se supone que conocían la receta milagrosa que iba a servir a los del Pepé de hoja de ruta para la implantación de un nuevo modelo de crecimiento.

Mucho me temo que como no ha aparecido por Moncloa ningún prestidigitador con la fórmula mágica, a Arriola y otros cabezas de ladrillo no se les ha ocurrido otra cosa que tirar de globo sonda en el intento de dar salida al stock. Hemos pasado del “papeles para todos” de Zetapé, al “papeles para los rusos y chinos con posibles”, y al resto que les den.

Cuando las necesidades están por encima de los principios los prejuicios están de más. ¡Escrúpulos a mí! se cuenta que le espetó don Vito a uno de sus secuaces con el bate de beisbol en la mano. Lo de menos es el concurso de ideas; lo de más, el empeño que ponen estos políticos afeitados, que parecen salidos de las filas de la Sección Femenina de antaño, en hablar de amor cuando simplemente se trata de sexo.

Crónica del desamparo. Justicia y papeles para ricos. Y las clases medias, que se mueran de asco en su miseria a cuenta del tasazo de Gallardón. Camino lleva España de convertirse en un país de excluidos sociales. ¿Demagogo yo?

Sin duda va a salir mucho más barato, en caso de litigio con el vecino del bloque, agarrar la garrota y arrearle o garrotazo, o en el mismo descansillo de la escalera resolver las diferencias a hostia limpia.

El 26N todo seguirá igual que antes, pero ya nada será lo mismo. Mira que hay remedios para los orzuelos y para los sabañones; pero lo que es para la tontuna del rebaño, la pócima está por descubrir. Como dice la letra de la canción de Serrat, «Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio».

El “periodismo cacique” siempre vota poder. Que se lo digan al Más “vanguardista” BOE de Barcelona, a cuenta de las cuentas suizas y las presuntas mordidas a razón del 4%. Bonita manera de ejercer el periodismo dedicándose a dar desmentidos sobre unos hechos de los que no informa. Prensa del régimen, al servicio del caudillo de turno, bazofia subvencionada, propaganda de Estado. Los medios del poder. Asco.

A Pujol y a Mas se les aparece por la noche la momia del general Prim y algunas veces hasta inclusive la de Pedrojota a plena luz del día. A otros pobres diablos sin aspiraciones presidenciales tal cual es el caso de un servidor, se nos aparecen las activistas del movimiento feminista ucraniano Femen, famosas por sus protestas topless en medio mundo.

Digo yo que aunque sea en sueños, alguna ventaja teníamos que tener las personas insignificantes sobre las gothas políticas, judiciales, sindicales, empresariales y periodísticas.

Sin lugar a la duda, las guerrilleras en cuestión están más hermosas que las voluntariosas y fornidas mamás del colegio público Evaristo Calatayud de Valencia, que han hecho un striptease para un calendario-protesta contra la supresión de los autobuses escolares, pero que más que excitar la libido, osease, la pulsión lasciva del respetable, invitan al compadecimiento.

Los hay en CiU que, en el colmo de la desvergüenza, están tratando de hacer valer el argumento de que si este domingo no consiguen la mayoría absoluta van a tener que echarse en brazos de ERC, con la consiguiente radicalización de la causa independentista.

Aunque nunca he deseado mal a nadie, lo mejor sería que el rey Arturo barriera en las elecciones y a renglón seguido tuviera que sentarse en el banquillo abrazado a Pujol, a ver si así quienes les han votado acaban cayendo del árbol del membrillo.

En USA, día llegará que un hispano tomará posesión del despacho oval de la Casa Blanca. Y en Cataluña, tres cuartos de lo mismo sucederá con algún inmigrante de la España profunda (por parte de padre y de madre) cuando se convierta en inquilino del despacho de la Plaza de San Jaime, aunque lo mismo con Pepe Montilla ya tuvimos bastante.

De belén a Belén, reconozco haber perdido la cuenta de las veces que Belén Esteban ha echado a Fran de casa. Mucho más tierna, Ana Botella se confiesa en la revista Telva: «No concibo mi vida sin Josemari».

Nunca pensé que acabaría diciendo lo que Inés Sastre en Vanity Fair: «Necesito a un hombre que me lleve con mano izquierda».

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