Opinión

Aún hay caso Madrid Arena

Miércoles 12 de diciembre de 2012
Como era de esperar, la comisión que investigaba los trágicos sucesos de la fiesta de Halloween en el Madrid Arena ha echado el cierre con un bagaje lamentable. Dos ceses y una dimisión, la del ya ex concejal Pedro Calvo, no bastan para depurar las responsabilidades de una tragedia en la que perdieron la vida cinco personas y que, conviene recordarlo, se produjo en el Madrid Arena, de titularidad municipal.

Hasta la fecha, tanto la Casa de la Villa como la empresa organizadora echan balones fuera, tratando de eludir culpas. La investigación sigue su curso, por lo que aún es pronto para delimitar el grado de responsabilidad. Con todo, parece claro que ni los unos ni los otros actuaron como es debido: el aforo casi duplicado, unas medidas de seguridad manifiestamente mejorables, el SAMUR sin tener conocimiento de un evento que reunía a miles de personas y otros muchos aspectos por los que la comisión ha pasado de puntillas.

Que la conclusión principal sea la de intentar evitar que el futuro se vuelva a rebasar el aforo en un evento de similares características lo dice todo sobre los trabajos de dicha comisión. Es revelador, amén de esperpéntico –y constituye una prueba incriminatoria sensu contrario- que la conclusión sea que hay que cumplir las normas. Sí es procedente, en cambio, la idea de que la Policía Municipal pueda hacer acto de presencia en eventos con un número determinado de asistentes, aunque nada de ello sirve para aclarar los prolegómenos de una tragedia que no debe volver a repetirse. La imagen del Ayuntamiento de Madrid ha quedado muy deteriorada.

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