Opinión

“NI FRANCO SE CARGÓ EL AVIÓN DE LA HABANA”

Luis María ANSON | Miércoles 12 de diciembre de 2012
Bien por Ana Pastor. Está llevando con paciencia, con mesura, con mano izquierda la crisis de Iberia. A pesar de que lo sustancial es salvar a la compañía de un contencioso que podría arruinarla, la ministra ha pronunciado la frase certera: “Ni Franco se cargó el avión de La Habana”.
España tiene una obligación histórica ineludible con Iberoamérica que está consolidada en la Constitución. La compañía aérea no puede dejar de volar a La Habana por razones económicas. Tampoco a Puerto Rico o a la República Dominicana. Que un español, un puertorriqueño, un cubano o un dominicano deban pasar por Londres para visitar estos países hispánicos porque así convenga a British Airways, no es de recibo.
Ana Pastor ha dicho lo que debía decir. La voracidad económica tiene sus límites. La dirección de Iberia está en la obligación de anunciar que mantendrá sus vuelos directos desde Madrid a La Habana, San Juan de Puerto Rico y Santo Domingo. No se puede ceder al socio voraz las obligaciones de la Historia. Resulta grotesco que Iberia suspenda sus vuelos a algunas naciones con las que nos une una relación de siglos, aparte de unos intereses económicos cada vez más fuertes.
La ministra se propone solucionar el actual contencioso, evitar las pérdidas de la empresa, que son insostenibles, pero manteniendo los vuelos estratégicos que vertebran la realidad pasada y presente de España.

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