Una selección de pinturas y esculturas representativa de cinco siglos de arte británico ha sido reunida en la Fundación March en una exposición que podrá visitarse hasta el 20 de enero. Con intención de reivindicar los nombres de artistas como Hans Holbein, Peter Lely, Ja Siberechts o Thomas Gainsborough y de reconocer una vez más los trabajos de John Constable, Turner, Lucien Freud y Francis Bacon, esta exposición se pregunta por la aparente poca trascendencia que ha tenido en la historia del arte las creaciones firmadas por británicos tratando, pues, de reubicar su importancia y dar cuenta de su calidad.
A través de 180 obras, entre pinturas, esculturas, libros, revistas y fotografías, la
Fundación Juan March rinde homenaje al arte británico en la exposición
La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney, en la que ha reunido obras representativas de artistas originarios de ese país desde el siglo XVI hasta el siglo XX. El resultado es un recorrido organizado y bien planteado por cinco siglos de arte que buscan reivindicar la labor creativa de pintores como Hans Holbein, Peter Lely, Jan Siberechts o Thomas Gainsborough, así como de mantener vivos a los nombres referentes como Constable, Turner, Lucien Freud o Francis Bacon.
Haciendo honor al título de la exposición, el retrato de perfil de Sir Thomas Wyatt el Joven, de
Holbein, recibe al visitante en un primer espacio dedicado a obras creadas de 1520 a 1620. Nada tiene que ver la factura de la obra de Holbein con otros de los retratos que la acompañan como el de Lady Thornhagh, de 1617, firmado por
William Larkin quien, pese a dotar de cierta rigidez corporal a la representada, da cuenta de su virtuosismo con el pincel en los abigarrados detalles de su vestido; un detallismo también apreciable en las ricas vestimentas del retrato fechado en 1597 de Catherine Carey firmado por Robert Peake el Viejo.
Entre 1620 y 1720, los
retratos reunidos invitan a pensar en un cambio de registro en la forma de representar esta temática. Así parece constatarse si se observa el retrato de Diana Kirke de Peter Lely, de 1665-70, quien saca a la modelo de los escenarios interiores y la representa con un pecho fuera con un paisaje de fondo.
El recorrido planteado en la exposición permite percatarse de los cambios de estilo que han ido dándose con el paso del tiempo. En el retrato de Anne Isabella Milbanke de 1800, de
John Hoppner, el pintor crea una escena etérea, de cierta connotación ensoñadora, que nada tiene que ver con los retratos vistos al comienzo de la visita.
Pero no todo son retratos. También han sido reunidas obras de temática religiosa o paisajística. Asimismo, otras como
Un grupo caricaturesco, de John Hamilton Mortimer, de gran expresividad, invita a pensar en lo grotesco, mientras que
Academia a la luz de la lámpara, de 1770, de
Joseph Wright of Derby llama a considerarlo como un artista imprescindible por el buen hacer de su pintura. De lo mejor de la exposición.
John Constable con
Esclusa y molino de Dedham, de 1817, está presente en un espacio dedicado al paisaje, temática muy tratada por los británicos. A la pintura de Constable le acompañan el óleo de
Turner Apulia buscando a Apolo vid. Ovidio, de 1814, en la que combina cielo, vegetación, arquitectura y escenas figurativas en primer plano, y
Josué ordenando al sol detenerse sobre Gabaon de
John Martin, quien a través de una enérgica pincelada consigue dotar de movimiento a su pintura.
Entre 1850 y 1900, destacan las obras
Estudio para el patio de la casa del patriarca copto en El Cairo, de 1864, firmada por
John Frederick Lewis, que puede ser considerada una obra en sí misma por su fabuloso detallismo, e
Inauguración de la gran exposición del 1 de mayo de 1851, de David Roberts, artista que demuestra su conocimiento de la arquitectura en la bóveda de cristal que cubre la escena.
Como colofón a la
exposición, han sido reunidas obras que datan de 1900 a 1940, entre las que figuran ejemplos vanguardistas como
Composición vorticista, de Edward Wadsworth, y
En el hipódromo, de William Roberts. También otras de artistas conocidos por la mayor parte de los interesados en arte, como son
Joven desnuda durmiendo, de
Lucian Freud,
Dos estudios para un autorretrato, de
Francis Bacon, y
Reliase print, de Richard Hamilton.
En definitiva, un paseo fundamental e imprescindible por un arte británico que merece encontrar su sitio.
Información sobre la exposición:Lugar: Fundación Juan March, Madrid.
Fecha: hasta el 20 de enero.
Horarios: de lunes a sábado de 11:00 a 20:00 horas / domingos y festivos de 10:00 a 14:00 horas.
Entrada: gratuita.