Por iniciativa de la Real Academia de Gastronomía de España
Miércoles 19 de diciembre de 2012
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha llegado a un acuerdo con la Academia Iberoamericana de Gastronomía para promocionar algunos cultivos olvidados, especialmente la quinoa.
Se trata de incorporar la perspectiva gastronómica a los aspectos básicos de producción, distribución y acceso de alimentos a las poblaciones más necesitadas. Porque los objetivos de la FAO no son solo evitar el hambre sino también tratar que los ciudadanos con medios económicos suficientes coman mejor desde el punto de vista saludable y gastronómico.
Para darle mayor rango suscribimos el acuerdo en el Rectorado de la Universidad de Córdoba. Firmamos: el director general de la FAO, el brasileño José Graziano da Silva quien fue, en su día, el director del proyecto más ambicioso del ex presidente Luis Inácio (Lula) da Silva conocido como “Hambre Cero”; y yo en mi condición de presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía.
Preservación de la biodiversidad y los cultivos olvidados
Entre los aspectos principales del compromiso figuran la lucha contra “la excesiva volatilidad de los precios de los alimentos” y a favor de “la conservación de la biodiversidad y la recuperación de los cultivos olvidados” y “la promoción de los productos de ida y vuelta”.
A partir de esta base la FAO y la Academia Iberoamericana de Gastronomía colaborarán con el objetivo de llevar a cabo cursos, talleres, mesas redondas, programas de educación, talleres gastronómicos o degustaciones en restaurantes usando productos tradicionales de los cultivos iberoamericanos.
También intercambiarán información y contenidos en las áreas de colaboración; organizarán foros de análisis y debate sobre los productos agroalimentarios y su versatilidad; publicarán estudios conjuntos sobre aspectos nutricionales; promocionarán estas iniciativas entre sus miembros y asociados e idearán todas aquellas actividades que contribuyan a los objetivos de las dos partes.
La FAO y la Academia Iberoamericana de Gastronomía compartirán experiencias con miras a movilizar recursos extra presupuestarios para sufragar los costos de sus actividades conjuntas (porque el acuerdo no implica transferencia de recurso financiero alguno).
La promoción de la quinoa
Curiosamente, quizá el primer ensayo para determinar el valor positivo de esta colaboración sea la promoción de la quinoa, producto que, en su día, fue fundamental para la alimentación de los países del Altiplano en Iberoamérica. Hoy en día, por razones técnicas y económicas, la FAO quiere promocionar su cultura, su distribución y su consumo. Es un elemento más que pone de relieve que la perspectiva y los aspectos gastronómicos de la alimentación tienen cada vez más importancia en aspectos relevantes como la salud y las relaciones sociales, además de una alimentación que garantice su subsistencia.
Creo que, con la firma de este convenio –promovido, en gran medida, por Alberto López, consejero de España ante la FAO–, que tendrá una duración de cuatro años, se evidencia que para la FAO es fundamental conseguir el “hambre cero”. Pero, a la vez, evitar que por una mala alimentación en el mundo se generen enfermedades gravísimas como la obesidad o los problemas cardiovasculares.
En la foto, de izquierda a derecha: José Graziano da Silva, director general de la FAO; y Rafael Ansón, presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía.
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