Crónica económica
Viernes 21 de diciembre de 2012
Los datos de la evolución del déficit comercial relativos a los primeros diez meses de 2012 son los mejores de toda la serie histórica. El déficit comercial se reduce un 28,3 por ciento interanual y se sitúa en 28.056,4 millones de euros.
El Ministerio de Economía ha enviado a los periodistas una nota con los datos de la evolución del déficit comercial. No es lo habitual. Pero si lo ha hecho es porque el dato, ciertamente, merece destacarse. Es el mejor de toda la serie histórica.
España registra estos datos desde 1972, un año que recoge el Ministerio de Economía en el titular de la nota de prensa, como así lo han hecho varios medios de comunicación. Es comedido. Pero no es exacto. Porque probablemente sea mejor que el de 1971, y 1970, y así hasta algún año anterior. Alguno que se quede, muy probablemente, en la década de los 60’. Luego, muy probablemente sea más certera la mención, en algún otro titular, a la época de Franco. Antes del Plan de Estabilización de 1959 teníamos una balanza muy deficitaria, por no hablar de la Guerra Civil. Tendríamos que remontarnos a la I Guerra Mundial, una época de bonanza para nuestra economía precisamente por las exportaciones españolas a los países beligerantes.
Vamos con los datos. Dice la nota, que recoge los datos de los diez primeros meses del año: “El déficit comercial se reduce un 28,3 por ciento interanual y se sitúa en 28.056,4 millones de euros por los 39.114,9 de los primeros diez meses de 2011”. El dato es significativo, pero es más fácilmente aprehensible con el dato de la cobertura, es decir, qué porcentaje de las importaciones se paga con el valor de las exportaciones. Y es aquí donde nos encontramos con el dato histórico: La tasa de cobertura hasta octubre ha sido del 86,8 por ciento, que son 4,9 puntos más que el mismo período del año pasado, y el mejor dato desde que se empezaron a registrarse, en 1972.
Precisa la nota, para poner el dato en contexto: “Nos acercamos así a la media de la UE y superamos ampliamente la tasa de países como Reino Unido o Francia. En la serie histórica, el dato más cercano se alcanzó en 1997, con un 85,1 por ciento”.
Vamos a detenernos un poco en las exportaciones y las importaciones. Por lo que se refiere a las primeras, han crecido un 4,2 por ciento, hasta los 185.105 millones de euros. Este dato muestra la mejora de la competitividad de la economía española, que es notable. Lo hemos logrado a base de echar a la calle a cinco millones de personas (un millón largo ya lo estaban). Y, últimamente, lo estamos logrando a base de moderar los sueldos. Pero, al mismo tiempo, de un modo que quizás no sea muy evidente, estamos transformando nuestra estructura productiva. Primero, abandonando en masa el inmobiliario, que concentraba mucho trabajo poco productivo. Mas ahora también ampliando la producción en sectores exportadores.
Las importaciones caen. Lo hacen en un 1,6 por ciento hasta los 213.161 millones de euros. Estrictamente hablando, este no es un buen dato. Hay cierto prejuicio contra las importaciones que es característico del mercantilismo, y que seguimos asumiendo. No es ya que las importaciones sean buenas, es que es el objetivo del comercio internacional: vendemos para poder comprar lo que necesitamos y aquí no se produce. Ese prejuicio se cura leyendo, por ejemplo, a Milton Friedman. Pero en el caso de España la caída de las importaciones es necesaria, es nuestro ajuste en el nivel de vida que nos permitirá vivir, sí, con nuestros propios medio y pagar las enormes deudas que hemos acumulado. En ese sentido, el de formar parte del ajuste necesario de la economía, la caída de las importaciones es positivo. Pero igual que cualquier indicador de caída en nuestro nivel de vida.
Con ser todo ello significativo, queda un aspecto muy importante y que también recoge la nota del Ministerio de Economía. El déficit energético ha crecido de enero a octubre de este año sobre el mismo período de 2011 en un 17,4 por ciento. Mientras, el la balanza comercial, descontados los bienes energéticos ha pasado de un déficit de 6.041,3 millones de euros hasta octubre de 2011 a un superávit de 10.777 millones en los diez primeros meses de 2012, lo que supone “el mejor (dato) de la historia, nunca alcanzado desde que hay registros de balanza comercial energética y no energética (1981)”.
De modo que todo son buenas noticias, menos la referencia a los bienes energéticos. Y no por el hecho de que sea un déficit que haya aumentado este año, sino porque la política fiscal del Gobierno ha provocado el cierre de Garoña y provocará el cierre de todas las centrales nucleares, todas, si continúa en el futuro.
Pero dejando este aspecto a un lado, la balanza comercial de octubre es una indicación de que hay, ya se puede decir sin ambages, indicios de una recuperación cierta, aunque todavía tardará en llegar a los bolsillos de los ciudadanos.
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