Opinión

Los asuntos iraníes este fin de año

Ricardo Ruiz de la Serna | Sábado 22 de diciembre de 2012
El pulso entre la comunidad internacional y la Repúnlica Islámica de Irán continúa. La Unión Europea ha publicado este sábado la lista de las 18 entidades afectadas por las nuevas medidas aprobadas contra Irán el pasado mes de octubre. Éstas castigan a empresas determinadas de modo que se evite el efecto indeseable de que todo el pueblo iraní sufra por las decisiones de sus gobernantes como sucedió durante más de diez años con las sanciones a Irak.

Entre los sancionados está una persona física: Babak Zanjani, director y presidente de Sofinter, empresa que opera desde los Emiratos Árabes unidos y un "importante mediador en las transacciones petroleras de Irán y la transferencia de fondos relacionados con el petróleo”.

Entre las 18 organizaciones y empresas sancionadas están tres filiales de la National Iranian Oil Refining and Distribution Company (NIORDC) y varios institutos y empresas involucradas en el desarrollo del programa nuclear iraní contrario al Derecho internacional. Entre ellos están la Iran Aluminium Company (Oralco) y la Sharif University of Technology de Teherán.

Por otra parte, se prohíben las transferencias entre bancos europeos e iraníes a partir de cierta suma salvo autorización previa; se congelan los activos de 34 empresas que sostienen económicamente al régimen y se prohíben las importaciones de gas natural.

A estas medidas se suma la decisión española de impedir el uso de la red de satélites Overon al canal de televisión iraní Hispán TV. La empresa española, a través del satélite Hispasat 1E, permitía las emisiones para América del canal iraní que era, como ya contamos hace algunos meses, “el terminal propagandístico del régimen para los hispanoamericanos”. Entre los contenidos que el canal iraní difundía, había algunos claramente favorables al independentismo vasco y bastante complacientes con ETA. Según la propia Hispán TV, el jefe del Servicio Exterior de la Radio y la Televisión de la República Islámica de Irán, Mohamad Sarafraz, ha declarado que Irán adoptará las medidas legales necesarias para contrarrestar los nuevos ataques de Europa y Estados Unidos contra los medios iraníes.

Sin embargo, si alguien ataca a los medios es el propio régimen de los ayatollahs. Las señales de la BBC y de la Deustche Welle han sufrido bloqueos en sus emisiones para Irán y el control que el Gobierno ejerce sobre Internet y las redes sociales crece mes a mes. Todos los medios de comunicación en el interior del país están controlados, existe la censura y el secuestro de ediciones. Diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado la persecución en el extranjero contra los periodistas independientes y sus familiares y la represión de la disidencia dentro del propio país.

Hace pocos días, el Parlamento Europeo concedió el Premio Sajarov a Jafar Panahi, director de cine y Nasrin Sotoudeh, abogada en el mismo país. Panahi se encuentra está arrestado en su domicilio a la espera de ingresar en prisión para cumplir los seis años de condena que le han impuesto por atacar supuestamente la seguridad del Estado iraní y conspirar contra él. Sotoudeh es abogada y defensora de presos por motivos de conciencia y está encarcelada por los mismos delitos. Cualquier parecido entre sus procesos y un juicio con garantías es pura coincidencia. Nunca tuvieron la menor posibilidad de defenderse ni los mínimos derechos que cualquier acusado tiene en Occidente.

Nadie sabe hacia dónde se dirige el régimen pero es claro que la situación en Irán no podrá mantenerse mucho tiempo. El rial ha estado en caída libre en los últimos meses y las sanciones están surtiendo el efecto deseado: presionar al régimen para que se someta al Derecho internacional y acepte la inspección sin límites del Organismo Internacional de la Energía Atómica. La última visita de sus inspectores se ha saldado con pocos avances y el próximo encuentro está previsto para el 13 de enero de 2013. El punto de discordia es la visita a las instalaciones de Parchín, donde se sospecha que se han realizado ensayos de tecnología militar de doble uso.

En el horizonte, están las elecciones presidenciales del próximo mes de junio, a las que Mahmoud Ahmadinejad no puede concurrir porque ya ha agotado sus dos mandatos presidenciales; y el desenlace de la guerra civil en Siria, que Asad no termina de perder y que los rebeldes no consiguen ganar.

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