Opinión

Rajoy acierta en Afganistán

Domingo 23 de diciembre de 2012
Mariano Rajoy se reunía este pasado sábado en Kabul con el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para reiterar el compromiso de España con este país a partir de 2014, una vez concluya la misión actual de la OTAN. En una importante decisión de cara a la escena internacional, Rajoy mostraba su interés en que las tropas españolas sigan desplegadas en Herat, donde en la actualidad gestionan el aeropuerto civil y militar. No es el único destino donde operan miliares españoles, aunque sí el más relevante; de ahí la trascendencia de sus palabras.

Ahora más que nunca, los recortes presupuestarios hacer mirar con lupa algo tan sensible como son los gastos de defensa; gastos con frecuencia impopulares, pero imprescindibles e inelásticos porque no son improvisables. Máxime en Afganistán, donde el coste humano y material ha sido tan alto durante la última década. Por eso mismo es especialmente significativo el apoyo de Rajoy al esfuerzo hecho en este período: todas la vidas perdidas, todo el enorme gasto que ha supuesto el contingente allí destacado y toda la credibilidad que Occidente ha empeñado en que aquello fuese viable no puede caer en saco roto.

Además, con esta decisión Rajoy vuelve a intentar colocar a España en una posición de la que desapareció en las dos últimas legislaturas, habida cuenta de la poca importancia que José Luis Rodríguez Zapatero daba a la política exterior. Es un error que este Gobierno está tratando de subsanar y que, con iniciativas así, muestra empezar a dar pasos en la dirección correcta; una dirección que nunca debió abandonarse. Afganistán es un enclave estratégico en el camino entre el hemisferio occidental y Asia; España es una puerta en ese camino. Es pues, evidente nuestra implicación estratégica: nos guste o no, resulta ser parte de nuestra realidad.

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