Economía

2013, otro via crucis para el euro

Crónica económica

Jueves 27 de diciembre de 2012
El banco francés Natixis es pesimista sobre la marcha de la economía europea el año que viene. Tiene varias razones para explicar por qué es difícil ser optimista sobre el crecimiento de la eurozona en 2013. Natixis recoge lo que opina el consenso sobre la eurozona el año que viene (ni frío ni calor, crecimiento nulo), y su propia estimación, que apunta a una caída de medio punto porcentual del PIB.

En primer lugar, que la debilidad del crecimiento es global, por lo que le costará dejarse arrastrar por los clientes foráneos. En segundo lugar, y ya en casa, “a medida que los salarios son más flexibles que los precios en los países de la eurozona con problemas, los salarios reales están cayendo”, lo que obviamente contribuye a una menor demanda. Esta demanda está lastrada por otra razón: “el sector privado continúa desapalancándose”, es decir, reduciendo su endeudamiento.

Por desgracia, tampoco podemos mirar al sector empresarial para encontrar motivos para respirar. Dice Natixis: “Dado que las empresas se enfrentan a una caída en el comercio global, la debilidad de la demanda de los hogares, la contracción en el crédito en algunos países (España en particular), y la subida de los costes de financiación, ellas, como cabe esperar, han sido muy cautas por lo que se refiere al empleo y la inversión”.

Considera el banco que el multiplicador fiscal de Europa es alto, es decir, que la economía de la eurozona es muy sensible al efecto del ajuste fiscal. Con todo ello, concluye Natixis, la mejora en los mercados financieros será “frágil” e “insuficiente para alentar las economías, a causa de un gran número de factores en su contra”.

Desde Pimco, uno de los mayores fondos de inversión del mundo, la perspectiva es diferente. Pero no mejor, sino todo lo contrario. Para empezar, lo que esperan para la eurozona está muy lejos de lo que piensan los demás: “Esperamos que la economía de la eurozona se contraiga entre un uno y un 1,5 por ciento en los cuatro próximos trimestres (muy por debajo del consenso), en lo que es una profunda recesión favorecida por los intentos de ajuste fiscal en la periferia”.

Esa austeridad europea va a continuar, señalan desde Pimco, pero “las buenas noticias es que los gobiernos de la eurozona, en sus propias políticas y en las exigencias de la troica de ajuste en las economías periféricas, están adoptando un camino más realista, que se ha fijado en los déficit estructurales, más que en los cíclicos. Y han fijado calendarios más realistas de ajuste fiscal, en vista de las dificultades de crecimiento”.

Y una última previsión para España. Aunque hay quien piensa que, a medida que pasan los meses, se aleja la posibilidad de un rescate, Pimco opina todo lo contrario: “Es probable, dadas las necesidades de financiación de España en 2013, que el país tenga que solicitar un apoyo durante la primera mitad del año”.

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