Fórmula 1
Lunes 21 de enero de 2008
Alberto Robledo. Madrid
Alonso ha vuelto. A los mandos del R-27, con el que el pasado año Kovalainen y Fisichella fracasaron, el español ha conseguido ser el piloto más rápido en el primer test del año. Pero la carrera hacia el campeonato no ha hecho más que empezar. El asturiano se encuentra estos días desarrollando a la máxima velocidad posible el nuevo R-28. Devolver la moneda a McLaren consiguiendo el título de campeón parece ser el mejor combustible del hijo pródigo de Renault.
Mecánicos e ingenieros han recobrado la ilusión y todos aúnan esfuerzos para que el R-28 alcance la máxima competitividad. La supresión del control de tracción es otro factor que le viene como anillo al dedo a Fernando. La conducción se prevé pura, sin ayudas, en un duelo en el que el tacto en el acelerador y la tranquilidad al volante dilucidarán quién es el mejor piloto del campeonato.
La eliminación de las ayudas electrónicas abre la posibilidad de sorpresas durante las carreras. Los errores serán más frecuentes y los pilotos más habilidosos, aunque tengan peor monoplaza, dispondrán de mayores oportunidades para subirse al podio. Además, en una de las parrillas más jóvenes de la historia de la competición, muchos de los automovilistas proceden de la GP2 donde ya se corría sin ningún tipo de apoyo electrónico.
Hamilton vs. Alonso
Después de los buenos resultados obtenidos por Alonso, la temporada se presenta como un duelo entre el asturiano y Hamilton, con permiso del actual campeón mundial, Kimi Raikkonen. El piloto de Ferrari no cree que un coche que iba tan mal el año pasado pueda experimentar tanta mejoría y achaca a la casualidad el buen rendimiento de Alonso.
Sin embargo, Nelsinho Piquet, con el mismo coche, no ha sido capaz de completar más de dos vueltas seguidas. Además, el brasileño viene de la GP2 donde no hay ayudas electrónicas y la conducción es similar a la de los Fórmula 1 de este año.
Lewis Hamilton sigue “picado” con el piloto asturiano. Al conocer los buenos resultados de Renault en Jerez, el piloto de McLaren ha sacado a relucir su carácter pueril intentando obviar los meritos de su ex compañero. Además, no ha dudado en autoproclamarse favorito para ganar el Mundial de 2008 junto a Raikkonen. El piloto inglés no ha olvidado su dura derrota en el pasado mundial e intenta presionar a Alonso para tapar su ridículo en la última carrera de Brasil.
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