Germán Ubillos | Miércoles 02 de enero de 2013
En el último Consejo de Ministros del año 2012 el presidente Mariano Rajoy advirtió sobre los primeros síntomas de recuperación de la economía española pero también sobre la dureza de los primeros meses del año que comienza, al revés que Rodríguez Zapatero que ocultaba la realidad Mariano Rajoy opta siempre por presentar la verdad sin tapujos, el esfuerzo que hay que hacer para salir de la crisis protegiendo siempre a los nueve millones de pensionistas que son las personas que tienen menos posibilidades de defenderse, advierte indirectamente sobre la subida de los precios de los servicios básicos, la elevación de los impuestos mientras que se contienen o bajan los ingresos de los asalariados, de los funcionarios y autónomos, pudiendo combinarse una cierta inflación con una considerable recesión económica lo que coyunturalmente puede dar origen a un descenso apreciable del poder adquisitivo de las familias. La luz subirá aunque aún no se sabe cuánto, sufrirán alzas generalizadas el tren, el autobús, el avión y los peajes. Los bienes en el extranjero superiores a los 50.000 euros tendrán que declararse durante el primer trimestre del 2013, lo cual es muy natural dadas las escasas disponibilidades de las arcas del Estado, los parados cobrarán menos a partir del sexto mes, aunque
se mantiene el plazo máximo de cobro de los 24 meses. Es posible que la mayor parte de los ingresos de los ciudadanos evolucionen por debajo del IPC que como sabemos el pasado mes de noviembre se situaba en el 2,9%. La Organización Internacional del Trabajo considera que España está realizando una especie de devaluación interior ganando en competitividad mediante rebajas salariales sin que se traslade esa misma contención a los precios, suben el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y las tasas municipales, pero a pesar de la subida del IVA del cual el Ministro de Hacienda ha prometido no volverlo a tocar, se estima que el precio de las viviendas en este año que comienza volverá a caer entre un 10% y un 20%. Los que pagan hipotecas tendrán un respiro pues el famoso “Euribor” ha despedido el año viejo en mínimos históricos con un 0,54% frente al 2% del año anterior.
En todos estos temas de estructura económica era y sigue siendo un maestro mi profesor de juventud Juan Velarde Fuertes una de las mentes más preclaras que he conocido y una de las personas más encantadoras y de trato más sencillo, teniendo entre otros títulos, junto al de catedrático, el Premio Príncipe de Asturias de Economía.
Aquí uno de los problemas ha sido la caída de la recaudación fiscal que en los últimos años ha puesto de manifiesto la crisis de ingresos que vive el sector público. El Gobierno ha tenido que retocar casi todos los tributos, muchos de los cambios ya los hemos visto, como la subida del IVA o el gravamen sobre el IRPF. Los cambios fiscales que ya se han aprobado reportarán al Estado 7.221 millones de euros. En este año que comienza desaparecen casi todos los beneficios fiscales a la vivienda, se suprime la deducción por adquisición de vivienda habitual en el IRPF, tampoco se podrán descontar de la renta las obras de mejora de la casa y la reparación de edificaciones destinas a vivienda.
Durante muchos años “la ficción” me ha entusiasmado pero no sé por qué ahora, entrado ya en años y viendo el panorama, vuelvo la mirada a mis conocimientos económicos o jurídicos más áridos pero más reales y por lo tanto de los que estamos más necesitados, tengo un amigo que da conferencias de filosofía y de teología y lo encuentro también más consistente que la ficción aunque después de ver la versión cinematográfica de “Los Miserables”, la producción teatral de Cameron Mackintosh inspirada en la gran novela de Víctor Hugo y
con la banda sonora inefable de Claude-Michel Schönberg, dirigida por Tom Hooper, puedes llegar a pensar que la ficción supera a la realidad y que como decía en su última rueda de prensa posterior al Consejo, Mariano Rajoy desea que los parados en España no alcancen los seis millones porque entonces en la mente turbulenta de este autor, medio dramaturgo, medio economista y medio jurista, puede comenzar a entreverse una especie de vuelta a la edad media donde los “Nuevos miserables” escriban páginas rojas y negras como las de Jean Valjean, Javert, Fantine y Cosette en la memorable obra del autor francés del siglo XIX.
TEMAS RELACIONADOS: