RESEÑA
Domingo 13 de enero de 2013
Juan José Solozábal Echavarria: Cuaderno abierto de un constitucionalista. Recuadros y ensoñaciones. Prólogo de Santos Juliá. Epílogo de Manuel Aragón. Biblioteca Nueva. Madrid, 2012. 303 páginas. 20 €
La lectura de estos cuadernos de Juan José Solozábal trae al recuerdo un juicio de El Quijote en que el hidalgo rechaza la incompatibilidad entre la lanza y la pluma. Porque si transformamos la lanza en el arsenal de conocimientos jurídicos, históricos, literarios y políticos del autor, el libro manifiesta la compatibilidad del saber con la pluma del escritor que ponen de manifiesto estos cuasidiarios. Para ello no se requiere otra cosa que doblar la condición de distinguido constitucionalista con la de escritor y periodista de primera fila. El libro comentado recoge una selección de las colaboraciones de J. J. Solozábal en El Imparcial a lo largo de estos últimos años.
En este cuaderno se combina la reflexión política con un mundo de recuerdos y evocaciones que recorren la vida del autor. De aquí la calificación de cuasidiarios para un libro que solamente en parte responde a esta caracterización. El grueso de la reflexión política gira en torno a la Constitución de 1978, la cuestión vasca, el nacionalismo y el federalismo. Manifiesta ante estos temas el autor la hondura de su patriotismo español, compatible con su lealtad e identificación con el País Vasco. Junto a esta reflexión de carácter estrictamente político, el libro recoge una importante meditación literaria y paisajista acorde con el sentimiento español que rezuma en el libro. Un sentimiento compatible no solamente con el vasquismo, sino con un europeísmo, particularmente una sensibilidad por lo británico, que forma parte de la experiencia vital del autor.
En su excelente prólogo, Santos Juliá se refiere al intelectual que a media voz hace llegar su palabra a la sociedad en la que vive. Es precisamente esta media voz la que permite a J. J. Solozábal expresarse con la soltura y la sinceridad que respiran estos artículos. Combina en ellos el subjetivismo del diario, “siempre terminas hablando de ti” le dice al autor en una ocasión Francesc Carreras, con el tratamiento de algunos de los grandes temas de nuestra vida política. Sabe desprenderse el autor en este tratamiento del inevitable encorsetamiento de su condición profesoral para aproximarse a un ensayismo de la mejor calidad que le pone en directa comunicación con el grueso de los grandes escritores que evoca en su libro.
Se trata, en definitiva, de un pequeño gran libro que nos permite conocer la urdimbre intelectual, estética y sentimental de un destacado profesor que ha decidido dar rienda suelta a su condición de intelectual de primera fila con la publicación de estos artículos.
Por Andrés de Blas Guerrero